Buenos Aires, 3 jul (EFE).- Una ola de frío en Buenos Aires, principal urbe de Argentina, volvió a poner esta semana en riesgo a la población en situación de calle, quienes a pesar de la ayuda de parte del Gobierno local y de organizaciones sin fines de lucro para alimentarse y dormir bajo techo se ven afectadas por temperaturas que han descendido hasta los cero grados.
El invierno en el país suramericano golpeó con fuerza en la última semana, cuando un frente de aire frío alcanzó la mayoría del territorio y hasta provocó nevadas en lugares poco habituados a tales fenómenos. Aunque no se cubrió de blanco, en la ciudad de Buenos Aires el termómetro rozó este jueves los cero grados y reavivó la preocupación sobre la desprotección de las miles de personas sin hogar que viven allí.
El Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, donde viven unas tres millones de personas, activó como cada año un operativo para paliar los efectos del frío en las más de 6.000 personas que identificó en situación de calle en mayo de 2026, casi 1.500 más que un año atrás.
Las autoridades locales pusieron a disposición 5.000 camas en centros de acogida distribuidos en distintos puntos de la ciudad y habilitaron una línea telefónica para que vecinos puedan informar de la presencia de personas necesitadas de asistencia.
Pese a esto, una declaración de 2025 del alcalde Jorge Macri que circuló recién en los últimos días en redes sociales azuzó críticas desde la oposición, la Iglesia y ONGs de asistencia social.
«La lógica de darle comida y abrigo (a la gente en situación de calle) afuera, porque nunca la meten en la Iglesia, los dejan puertas afuera, solo hace que vengan más, y cada vez queden más dependientes de eso», afirmó Macri durante una reunión pública con vecinos el año pasado.
El Arzobispado de Buenos Aires se quejó esta semana por el tono de Macri de aquella declaración y aclaró que en la actualidad sostienen la alimentación y cuidado diarios de 1.300 personas necesitadas en la ciudad.
El ministro de Desarrollo Humano de la ciudad de Buenos Aires, Gabriel Mraida, sostuvo este viernes en declaraciones a Radio del Plata que trabajan «de forma muy mancomunada con la Iglesia» y aclaró que muchos de los centros de asistencia social son cogestionados con organizaciones católicas como Cáritas o los Hogares de Cristo.
«Si alguien hizo un recorte sesgado y malintencionado, me parece secundario comparado a lo importante que es el trabajo que realizamos todos los días con la Iglesia», agregó Mraida.
El alcalde Macri sostiene desde el inicio de su mandato, en 2023, una disputa con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires -distrito que rodea a la ciudad-, al que reclama que la mayoría de las personas sin techo que viven bajo su jurisdicción provienen de sus alrededores, por lo que exige al Ejecutivo provincial fondos para paliar la situación.
Horacio Ávila, referente de la organización sin fines de lucro Proyecto 7, que se encarga de asistir y relevar a la población en situación de calle en Buenos Aires, puso en duda las cifras oficiales difundidas por el Gobierno local, consideró que se trata de cifras basadas en relevamientos incompletos y apuntó a un visible crecimiento de la cantidad de personas sin techo en la urbe.
«Hay familias enteras con niños, hay abuelas y abuelos, y en muchos casos se trata de gente que llegó a la calle desde hace menos de un año», aseguró Ávila.
Proyecto 7 fue una de las organizaciones sociales que colaboraron con el último censo coordinado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), en el que para agosto de 2025 ya contabilizaban más de 11.000 personas viviendo en las calles de la capital argentina.
Sebastián Rodríguez Mora
