Miami, 16 jun (EFE).- Senadores estadounidenses lanzaron este martes una petición para impedir un concierto del rapero Kanye West en Florida por sus comentarios antisemitas, como ya ha ocurrido en Australia y países de Europa.
La petición, iniciada por el senador republicano Rick Scott en Change.org, busca que la Autoridad de Deportes de Tampa, ciudad de la costa oeste de Florida, cancele los conciertos del artista, ahora conocido como Ye, programados para el 26 y 28 de junio en el Raymond James Stadium, sitio que recibe fondos públicos.
«No hay lugar para el antisemitismo en Florida, especialmente a costa de los contribuyentes. Kanye West es un antisemita confeso y prolífico que ha calumniado a los judíos, elogiado a Adolf Hitler, se ha autodenominado nazi y ha vendido mercancía con esvásticas en su sitio web», escribió Scott en la petición.
El legislador citó la alta población de judíos en Florida, el tercer estado de EE.UU. con más practicantes de la religión, cerca de 760.000, según la organización Jewish Virtual Library.
Su solicitud ha recibido el respaldo de la otra senadora de Florida, Ashley Moody, así como de Leo Terrel, jefe del grupo de trabajo de combate al antisemitismo del Departamento de Justicia (DOJ), y del Museo del Holocausto de Florida.
«En un momento en el que los ataques y la retórica contra los estadounidenses judíos están en un aumento histórico, ¿fue prudente priorizar y contratar a un artista que apenas el año pasado elogió a Adolf Hitler y vendió mercancía con temática nazi? La Autoridad Deportiva de Tampa debería explicar», dijo Moody en una conferencia.
West, de 48 años, ha causado polémica en los últimos años por declaraciones antisemitas en redes sociales y por el contenido de algunas de sus canciones, entre ellas un tema titulado ‘Heil Hitler’, además de haber comercializado camisetas con esvásticas y definirse públicamente como nazi.
Más tarde, aseguró que sus acciones fueron consecuencia de una crisis de salud mental y episodios bipolares, y pidió perdón públicamente.
Pero esto no ha evitado consecuencias en su gira en distintos países europeos, incluido en Polonia, Francia y Suiza, donde sus conciertos se cancelaron, y el Reino Unido, que le ha prohibido la entrada, algo que también hizo Australia.
