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Rosa Elba Gutiérrez | Una madre que inspira

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Lucila Ruvalcaba | [email protected]
Fotos cortesía: Rosa Elba Gutiérrez

Algunas personas la conocen como Rosa, otras como Elba y ella siempre responde con una sonrisa, con esa alegría que derrochan las “jarochas”, personas originarias del Estado de Veracruz en México.

La niñez de Rosa Elba se vio impactada por la muerte de su padre, quien había emigrado a los Estados Unidos de Norteamérica donde fue asesinado, cuya tragedia dejó huérfanos a 6 niños, entre ellos Rosa Elba. Su abuelo paterno va por la viuda y sus nietos para llevarlos a vivir a la Ciudad de México.

SU VIDA

Rosa Elba se casa muy joven, a los 20 años y tiene dos hijas, su esposo emigra a Chicago, Illinois, por lo que ella toma a sus dos pequeñas y se arriesga a cruzar la frontera para reunir a la familia. Años después nace su tercera hija.

Después de un complicado y doloroso divorcio, Rosa Elba toma la responsabilidad de madre y decide ella sola sacar adelante a sus hijas. Se sentía culpable de dejar a sus niñas al cuidado de otras personas mientras trabajaba como muchos de los inmigrantes “desde el amanecer hasta el anochecer”. Luego decidió que estaría al cuidado de la más pequeña, dejando su trabajo en una fábrica para dedicarse a vender tamales y estar al lado de sus pequeñas.

VIAJE

Rosa Elba y sus niñas viajan a Monroe, Carolina del Norte, a visitar a un familiar y les gusta tanto la naturaleza y los paisajes que les parecían muy similares a su natal Veracruz, por lo que toman la decisión de mudarse definitivamente.

Marlene, la hija mayor llega a la edad de 14 y se preparan para la fiesta de Quinceañera, pero, no tenían amistades. En la Iglesia conocen a Doña Luisa, quien las anima diciendo que ella se encargaría de los bailes y los vestidos, y en el Vals “en lugar de las damas, bailamos como 10 cuarentonas”, dice Rosa, riéndose al recordar ese momento.

BALLET FOLKLÓRICO

De ahí surgió la idea de crear el Ballet Folklórico, “Cielito Lindo”, cuando reunieron a niños, jovencitas y adultos. Comenzaron las presentaciones por todos lados, viajando a diferentes lugares llevando sus bailes jarochos, polkas y otros que aprendían a través de películas viejas o gente de la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes, donde ensayaban en el patio.

Tiempo después se integra el bailarín y coreógrafo profesional Héctor Castillo y el Ballet llega a contar con alrededor de 100 bailarines en el transcurso de varios años; sin embargo, la pandemia de Covid termina con el grupo.

INSPIRACIÓN 

A base de sacrificios, Rosa Elba les da carrera profesional a sus tres hijas: Marlene, es Contadora; Sara, Diseño Gráfico; y Rocío, Administración, habiendo sido becada en Barcelona, España. 

Rosa Elba, disfruta mucho de viajar; ha visitado Israel, Canadá, España, Italia, Grecia, Turquía, la India, Emiratos Árabes y su próximo viaje será a Egipto. 

Cada martes ella y su guitarra  están en la transmisión de un programa de un radio Católica de la Ciudad de México y, en todos los eventos a donde la invitan, ya sea con el Coro que la sigue fielmente o con sus dos hijas que continúan bailando y representando a “Cielito Lindo”.

Esta inspiradora madre trabaja medio tiempo y el resto lo dedica a disfrutar de sus 6 nietos a los que adora, porque está convencida de que “lo importante en la vida es que la familia esté unida”.

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