Caracas, 27 jun (EFE).- Los accesos al estado La Guaira, epicentro de la devastación de el doble terremoto del miércoles en Venezuela, están fuertemente restringidos este sábado por policías y militares, tal y como lo ordenó el Gobierno.

La restricción llega después de que el viernes la ciudad colapsara entre un tumulto de vehículos particulares que se trasladaron a llevar ayuda humanitaria y el desesperado llamado de ayuda de los afectados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 para la remoción de escombros con maquinaria.

Cientos de policías intentan hoy organizar y dar prioridad a los vehículos que van con cargas y equipos de rescate, lo que ha ocasionado un embudo de tráfico en la autopista Caracas-La Guaira.
El acceso de la prensa está siendo controlado y los periodistas están siendo trasladadas en un autobús con autorización del Ministerio de Comunicaciones a una ruta establecida por las autoridades.
La cartera de comunicaciones explicó que la decisión del traslado de prensa en buses busca proteger a los periodistas del riesgo de infecciones, tras casi 72 horas de los terremotos.
Este sábado, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, pidió a la población no viajar hacia La Guaira de forma particular para no obstaculizar el traslado de heridos, así como el despliegue de maquinaria pesada para la recolección de escombros.
Además, dijo que los que quieran ser voluntarios se pueden registrarse ara hacer el trabajo de manera más organizada.
Rodríguez indicó que hasta el momento se han registrado 1.430 personas fallecidas luego del doble terremoto del miércoles, mientras que hay 3.238 heridos y 3.142 familias damnificadas.
Por otra parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este sábado que durante la madrugada se distribuyeron 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en la región para las familias afectadas.
