Madrid, 10 jul (EFE).- El Mundial de fútbol se ha convertido este viernes en un protagonista sobrevenido de la tercera jornada de Mad Cool 2026 a causa del partido de España contra Bélgica camino de las semifinales a la misma hora que actuaban dos de los platos fuertes, Pixies y Kings of Leon, banda que ha sabido leer el momento y volverlo aún más grande.
Un par de pantallas al principio del recinto del Iberdrola Music ha permitido seguir el partido a un buen número de asistentes de los 53.000 que en este día han asistido al festival (según cifras de la organización), más pendientes de lo que ocurría con La Roja que de los artistas hasta hacerse complicado en algunos instantes decir dónde acababan unos y empezaban otros.
También es cierto que, por mucha camiseta de la selección nacional que se viera hoy por Villaverde, esta cita mantiene un perfil cada vez mayor de público extranjero (un 37% del total), por lo que buena parte se ha mantenido fiel a lo puramente musical.
Aún así se han dado momentos curiosos, como cuando en el tramo final del concierto de Pixies en el escenario principal, ni todos sus vatios y decibelios han podido apagar la celebración por el primer gol de España.
Ya en el turno de Kings of Leon, coincidiendo con la segunda y disputada parte, ha llegado la victoria «in extremis» de España. La casualidad ha querido que los aplausos por el pitido final sonaran a la vez que la cabalgata instrumental del tema ‘Supersoaker’, subrayando aún más la celebración.
«¿Cuál ha sido el resultado?», ha preguntado entonces el vocalista de la formación estadounidense, Caleb Followill. Como respuesta, las enormes pantallas del escenario se han iluminado de rojo y amarillo con el mensaje: «Spain Wins! ¡España ha ganado!».
Quizás no haya sido tan casualidad que justo después el grupo haya soltado uno de sus mayores éxitos, el más eufórico y llenaestadios, ‘Use Somebody’, un corte que en sus anteriores shows sonaba mucho antes en el repertorio. Ha sido una llamada para que los últimos futboleros corrieran de vuelta al calor de la música, mientras sonaba la que parecía la sintonía de esta victoria.
Halsey, sangre nueva para Mad Cool

El fútbol en España no suele tener rival, pero tampoco esta era la noche en la que Mad Cool jugaba sus mayores bazas: Kings of Leon, viejos conocidos de la cita, venían a saldar la deuda por la baja sobrevenida que causaron el año pasado por una intervención quirúrgica de su cantante, cuando fueron reemplazados por Muse.
«Madrid es una de mis ciudades favoritas del mundo», ha afirmado Followill esta noche, que de la mano de este festival ha actuado en la capital española ya en tres de sus nueve ediciones celebradas (cada vez en una de sus sedes).
Asimismo, esta era la cuarta vez que Pixies actuaba en Madrid en los últimos 5 años, una de ellas aquí, en 2022, aferrados casi siempre a un repertorio decano del rock alternativo pero forjado hace casi 40 años, con la única novedad de Emma Richardson en el bajo y coros.
Se ha visto un poco en la actitud estática de quienes han seguido su directo, espectadores un poco como de paso, que solo han reaccionado cuando han sonado clásicos como ‘Here Comes Your Man’ o ‘Where Is My Mind?’, pese a que Black Francis parecía ofrecer hoy su faceta más implicada.
Es por ello que la llegada de sangre fresca al festival se haya celebrado especialmente, por ejemplo en la apertura con Halsey, que ha plantado en el escenario el arco de entrada a una especie de templo en el limbo, vestida ella como si una dama victoriana hubiese huido en ropa interior de un apocalipsis.
Haciendo gala una vez más de una gran actitud y carisma, la compositora e intérprete no ha parado un instante y ha mostrado los muchos perfiles que encierra su música, entre el pop, el hip hop, las músicas negras y mucho rock, especialmente en ‘Experience On Me’, con arrojo hardcorero, y después con una versión casi punk de su éxito global con The Chainsmokers, ‘Closer’.
Entre el nuevo talento que ha llegado en esta edición está también la cantautora Holly Humberstone, algo así como la respuesta británica a Gracie Abrams, con una voz delicada y melodías pegadizas y ensoñadoras pese al titulo del disco con el que en su país ha crecido mucho en el último año, ‘Cruel World’ (de ahí la cantidad de cabellos claros que asomaban entre su público).
Con ellas ha empezado una jornada ecléctica que ha de concluir con A Perfect Circle, con Interpol, que el jueves ofreció un concierto íntimo en una sala de Madrid bajo el pseudónimo de Iron City, y con la grandilocuencia bailable de Twenty One Pilots, rezando por que esta vez la vuelta a casa sea más sencilla que en días anteriores.
Javier Herrero.

