Kansas City (EE.UU.), 12 jul (EFE).- Julián Álvarez se siente liberado tras anotar un gol vital para Argentina en el partido de cuartos de final frente a Suiza, deja de estar cuestionado y ha puesto fin a una sequía en partidos oficiales que le torturaba desde hace casi año y medio.
Con un gol marca de la casa, desde fuera del área y con rosca, el delantero del Atlético de Madrid desatascó un partido que empezaba a convertirse en un lío para la Albiceleste, que no era capaz de batir a Suiza, pese a que el equipo de Murat Yakin llevaba más de media hora con un jugador menos.
Marcó Julián y ahuyentó todos los fantasmas. Los colectivos, por el temor de la campeona del mundo a caer eliminada en una tanda de penaltis -como le ocurrió a Colombia con el mismo rival- y los propios, en un Mundial que no comenzó bien para el delantero del Atlético.
Mermado físicamente, tras sufrir un fuerte esguince de tobillo en un partido de Liga a mediados de mayo, ‘la Araña’ tuvo que completar la rehabilitación ya concentrado con su selección y recibió el alta médica solo unos días antes de viajar a Estados Unidos.
Lautaro Martínez le ganó el puesto en los dos primeros partidos -ante Argelia y Austria- y fue un titular con condición de suplente ante Jordania, porque, con el primer puesto asegurado, Scaloni dio minutos a los que menos protagonismo habían tenido en el torneo.
Fue más protagonista fuera que dentro de la cancha, por hacer público su deseo de abandonar el Atlético, justo el día que Leo Messi debía haber centrado los focos al convertirse en el máximo artillero en solitario de la historia de la Copa del Mundo.
Scaloni nunca ha dudado

El apoyo del seleccionador, Lionel Scaloni, ha sido siempre casi incondicional, por más que el atacante llevase desde el 28 de enero de 2025, frente a Chile, sin marcar en partido oficial. Ante Suiza, cuando parecía que la entrada de Lautaro Martínez supondría su salida del campo, el técnico decidió mantenerlo, y acertó.
Ya la víspera, Scaloni hizo un encendido elogio de sus dos atacantes. «Han hecho más de lo que tienen que hacer. Nos dieron un montón, incluso cuando estuvieron juntos. Estoy agradecido porque trabajan a destajo».
El que más corrió contra Suiza
No se equivocaba el técnico. Julián fue el que más kilómetros recorrió (12,8) de la selección albiceleste durante los más de 120 minutos que estuvo en la cancha, sólo por detrás del centrocampista y capitán suizo Granit Xhaka (13,1), obligado a multiplicarse porque su equipo jugó con uno menos muchos minutos.
«Como delantero quiero hacer goles, pero también toca correr y defender. Mientras el equipo gane estamos todos felices», dijo después en la zona mixta del estadio.
Y es que sus números no distan mucho de los de Catar 2022, lo que cambian son las expectativas. A Doha llegó como un talento por explotar, pese a que ya se había ganado un contrato millonario con el City. A Estados Unidos como una estrella consagrada, por el que han pujado el Real Madrid y el Barcelona.
En Catar jugó 468 minutos en 7 partidos y en este Mundial suma 411 en 6 encuentros. La diferencia está en los goles, entonces cuatro y ahora uno. Con una salvedad, su gran momento llegó en la semifinal contra Croacia, ante quien anotó dos.
Ahora, afronta otra semifinal, reforzado por un gol liberador y confiado en que lo mejor está por llegar, como dijo tras el encuentro: «Siento que voy de menos a más», afirmó.
Por Óscar González
