Naciones Unidas, 25 jun (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó este jueves sus condolencias a Venezuela tras los dos devastadores terremotos y destacó la coordinación de los equipos humanitarios del organismo con la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
«El secretario general está profundamente consternado por la pérdida de vidas y la destrucción generalizada causadas por los devastadores terremotos que sacudieron ayer a Venezuela. Expresa sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas y desea una pronta recuperación a los heridos», aseguró el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en su rueda de prensa diaria.
Venezuela sufrió este miércoles dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que ya acumulan al menos 164 fallecidos y 971 heridos.
«Los informes iniciales indican que se han producido daños importantes en varios estados, incluida la capital, Caracas. Según las informaciones, hay numerosas víctimas mortales y heridos, mientras que otras personas siguen atrapadas o en paradero desconocido. Se han producido daños en infraestructuras esenciales y se han interrumpido los servicios básicos», lamentó el portavoz.
Dujarric aseguró que el equipo humanitario de Naciones Unidas está en «estrecho contacto» con la presidenta interina de Delcy Rodríguez y con el resto de autoridades pertinentes.
La ONU ha establecido un centro de coordinación en Caracas y está respaldando los esfuerzos sobre el terreno para garantizar que la ayuda llegue a los más necesitados de la forma más rápida y eficaz posible.
Guterres agradeció las muestras de solidaridad y el apoyo de otros estados que reaccionaron tras conocerse la noticia.
Por su parte, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU anunció este jueves que está «completamente movilizada» y señaló que ya está coordinando un rápido despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano «de toda la comunidad internacional».
El coordinador humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher, recordó que ya antes de los seísmos casi ocho millones de personas en Venezuela necesitaban asistencia humanitaria, por lo que la catástrofe «amenaza con agravar las vulnerabilidades ya existentes».
