East Rutherford (EE.UU.), 18 jul (EFE).- El jefe del Desarrollo de Fútbol Global de la FIFA, Arsène Wenger, aseguró este sábado que le pareció que las pausas de hidratación implementadas en este Mundial «no modificaron los resultados», aunque deberán analizarlo más en profundidad «cuando termine el torneo».
«Me pareció que no modificaron los resultados, ya llegaremos a conclusiones cuando termine el torneo y lo analicemos», expresó Wenger en rueda de prensa del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA en el MetLife Stadium, sede que mañana albergará la gran final entre España y Argentina.
Pascal Zuberbühler, director del Grupo de Estudio Técnico; Gilberto Silva; Michael O’Neill; Jürgen Klinsmann y el argentino Pablo Zabaleta, miembros del Grupo de Estudio, acompañaron a Wenger durante la comparecencia ante los medios de comunicación.
Wenger admitió que las pausas de hidratación «no gustaron a la gente» en los estadios con techo, pero afirmó que en otros casos eran una «necesidad médica» por las altas temperaturas en las que se jugaron algunos partidos.
Cuando los periodistas preguntaron a Wenger por la pausa de hidratación por tercera vez, FIFA rechazó la pregunta alegando que el tema ya había quedado respondido.
Wenger también apuntó que consideraron que en este Mundial «hacía falta dar oportunidades a más selecciones», en referencia a la ampliación de equipos de esta edición, de 32 a 48.
El Grupo Técnico de Estudio destacó varias novedades del juego durante este torneo, como las menores pérdidas de tiempo durante saques de portería o atenciones médicas en el terreno de juego, además del doble de goles marcados desde fuera del área pese al número aproximadamente parecido de disparos respecto a Catar 2022.
Por lo que respecta al juego colectivo, también resaltaron aspectos tácticos como una mayor tendencia a presionar el saque de portería rival con dos delanteros en vez de uno, el mayor éxito en la presión y unos peores resultados en el balón parado ofensivo, todo respecto a Catar 2022.
Según las clasificaciones presentadas por el Grupo de Estudio, el mejor jugador en ataque hasta la final ha sido Kylian Mbappé con una media de 8.93, seguido por Lionel Messi (8.63) y Jude Bellingham (8.22).
En la lista de creatividad, Messi ha sido el líder con una puntuación de 8.41, por delante de Michael Olise (8.23) y Jérémy Doku (7.78).
A nivel defensivo, España ha encabezado el podio con Rodri (8.03), Pedro Porro (7.70) y Pau Cubarsí (7.50).
