Nairobi, 25 jul (EFE).- Cientos de personas, incluyendo figuras destacadas del fútbol y la política de Sudáfrica, despidieron este sábado en un emotivo funeral al futbolista Jayden Adams, centrocampista del Mamelodi Sundowns y de la selección nacional, fallecido el 11 de julio a los 25 años, tras disputar el Mundial de 2026.
La ceremonia, que incluyó flores, música, la lectura de un poema y el encendido de velas, tuvo lugar en el complejo deportivo de Coetzenburg, en Stellenbosch, ciudad suroccidental en la que creció Adams y en cuyo club empezó su carrera.
Adams murió en Ciudad del Cabo (suroeste), a unos 50 kilómetros de Stellenbosch en circunstancias que siguen bajo investigación policial, tras ser hallado su cuerpo en un inmueble después de haber participado con los Bafana Bafana en el Mundial de 2026.
«Aunque no sabemos qué podría haber logrado Jayden Adams, sabemos exactamente quién era: Jayden Adams era un orgulloso internacional de los Bafana Bafana (apodo en lengua zulú de la selección, que puede traducirse como «los muchachos»), un campeón de África, un competidor en el Mundial, un hijo de Stellenbosch», dijo el presidente del Mamelodi Sundowns, Thlopie Motsepe.
«Pero por encima de todos estos logros, era un hijo, un hermano y un padre, y creo que esos son los títulos que Jayden más apreciaba», añadió conmovido, al subrayar «la humildad» y «la capacidad» del jugador.
Motsepe dijo estas palabras frente a una audiencia de todas las edades, vestida en muchos casos con la camiseta amarilla del club de Adams y que quiso dar su último adiós al futbolista no solo desde el dolor, sino también con cánticos y danzas para celebrar la vida de una persona «muy especial».
También intervino en el acto el padre de Thlopie y presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Patrice Motsepe, quien señaló que Adams «ocupaba un lugar especial en los corazones» de los sudafricanos y celebró que el equipo del jugador quiere brindar apoyo a su familia incluso más allá de cubrir los gastos del funeral.
Asimismo, en uno tono más político, el ministro sudafricano de Deportes, Arte y Cultura, Gayton McKenzie, recordó que el presidente del país, Cyril Ramaphosa, se sintió «muy afligido» al enterarse de la muerte del jugador.
En declaraciones a medios locales antes de la ceremonia, McKenzie afirmó: «Hoy es un día muy triste para Sudáfrica y, especialmente, para la población local. No solo hemos perdido a un futbolista, sino a la mayor fuente de inspiración que ha tenido jamás Stellenbosch».
Tras la muerte de Adams, el ministro dijo que la causa de la muerte aún no había sido confirmada e instó a los medios y al público a evitar especulaciones.
Ayuda psicológica

Por su lado, Danny Jordaan, el presidente de la Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA), aprovechó la ocasión para subrayar la necesidad de «proporcionar no solo un entrenador, sino también apoyo a los jugadores del equipo más allá del fútbol».
«Hemos perdido a muchos otros (jugadores) de menos de 25 años. Así que lo que tenemos que hacer como fútbol sudafricano es empezar a comprender las presiones a las que están sometidos los jugadores (…), que normalmente no comparten en un entorno en el que la exigencia se centra en la preparación técnica del equipo», destacó.
Solo la familia de Adams pudo ver el cuerpo del jugador antes del funeral público y también solo sus parientes tuvieron acceso al cementerio posteriormente.
Según informó el portavoz familiar y amigo íntimo de Adams, Brendine Johnson, la familia del jugador recibió llamadas y mensajes de figuras como el presidente de la FIFA, Gianni Infantino; el argentino Lionel Messi; el portugués Cristiano Ronaldo o el noruego Erling Haaland.
