Ciudad de México, 26 jun (EFE).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mantuvo este viernes una llamada telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la que le trasladó la solidaridad y el apoyo al país suramericano tras unos devastadores terremotos que han dejado, al menos, 598 muertos y 2.980 heridos.
«Hoy tuve llamada telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien expresé condolencias por las víctimas de los terremotos y reafirmé nuestro apoyo al pueblo venezolano. México ya despliega ayuda humanitaria en las zonas afectadas; estamos atentos a necesidades adicionales», publicó la mandataria mexicana en sus redes sociales.
«En momentos difíciles, nuestra nación es solidaria con países hermanos», añadió Sheinbaum.
Esta conversación telefónica entre ambas jefas de Estado se produce después de que México enviara al país suramericano dos aviones con ayuda humanitaria y un apoyo de 261 agentes del Ejército, Fuerza Aérea Mexicana y Guardia Nacional.
En su conferencia de prensa diaria de este viernes, la presidenta mexicana explicó que al apoyo enviado por su Gobierno incluye equipo de emergencia o personal especializado en labores de rescate, quienes ya llegaron a las zonas afectadas por los terremotos.
«Fueron recibidos ayer por la noche por autoridades de Venezuela. Iniciaron la descarga, son tres aviones y hoy en la mañana muy temprano ya iniciaron las labores de rescate, ya les asignaron un área y están en las labores de rescate», destacó Sheinbaum.
La ayuda mexicana llega después de que Venezuela elevara a 589 la cifra de fallecidos y a 2.980 la de heridos por los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles, según informó este viernes la presidenta Delcy Rodríguez.
La mandataria venezolana también señaló que se han registrado 214 réplicas desde el inicio de la emergencia y anunció la militarización del estado de La Guaira, la zona más afectada por los sismos, para reforzar las tareas de rescate, distribución de alimentos, agua y atención a la población damnificada.
Los terremotos provocaron además el colapso de edificios e infraestructura en La Guaira, Caracas y otras regiones del país, mientras cientos de personas permanecen en campamentos improvisados ante el temor de nuevas réplicas.
