InicioDeportesMohamed Kanno, el Rodri saudí que nunca salió de Arabia

Mohamed Kanno, el Rodri saudí que nunca salió de Arabia

Madrid, 19 jun (EFE).- Hay futbolistas que se reconocen enseguida y otros que hacen un trabajo invisible cuya importancia se descubre cuando faltan. Mohamed Kanno, centrocampista de Arabia Saudí, forma parte de esa segunda especie, la misma a la que durante años pertenecieron Sergio Busquets y hoy pertenece Rodri. Jugadores que sostienen equipos enteros sin necesidad de ocupar las portadas.

Por eso, cuando España se enfrente a Arabia Saudí en su segundo partido del Mundial, habrá un duelo silencioso que merecerá tanta atención como los nombres más mediáticos. Ante los hombres dirigidos por Luis de la Fuente aparecerá un futbolista que, salvando todas las distancias, recuerda en muchos aspectos a uno de los mejores mediocentros del fútbol europeo.

Kanno no ha ganado un Balón de Oro. Tampoco una Liga de Campeones. Ni ha jugado en el Manchester City. La comparación termina ahí. Pero empieza otra interesante, la del papel que ambos desempeñan en sus selecciones.

El hombre que da equilibrio a Arabia Saudí

Los dos juegan delante de la defensa y entienden el fútbol desde el orden antes que desde el brillo. Ambos destacan por ocupar el lugar correcto antes de que aparezca el peligro. Y tanto Kanno como Rodri tienen algo que los entrenadores valoran por encima de casi cualquier otra virtud: hacen mejores a quienes juegan a su alrededor.

Rodri es el cerebro táctico de España. Kanno lo ha sido durante años de Arabia Saudí. A sus 31 años, el centrocampista del Al-Hilal representa mejor que nadie una peculiaridad del fútbol de suy país. Mientras algunas de las grandes figuras asiáticas buscaron crecer en Europa, Kanno construyó toda su carrera dentro de las fronteras de su país. Nunca necesitó emigrar para convertirse en internacional, disputar Mundiales o levantar títulos.

Su historia es también la historia de una generación. Inició su carrera en el Al-Ettifaq, uno de los clubes históricos del país, y alcanzó la madurez en el Al-Hilal, uno de los gigantes del campeonato de Arabia Saudí.

Allí ganó campeonatos nacionales (cinco Ligas, cuatro Supercopas y cuatro Copas), conquistó Asia (dos Ligas de Campeones) y se convirtió en uno de los referentes de un torneo que acabaría atrayendo a algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial.

Cuando Cristiano Ronaldo, Karim Benzema o Neymar llegaron a Arabia Saudí, Kanno ya estaba allí. No fue uno de los invitados a la fiesta. Y su presencia en la selección se ha vuelto tan habitual que a veces pasa inadvertida. Sin embargo, basta repasar los momentos más importantes del fútbol saudí reciente para encontrarlo siempre en el mismo lugar.

Héroe invisible frente Argentina

Kanno estuvo en Rusia 2018. También en Catar 2022. Y también en aquella tarde inolvidable en Lusail en la que Arabia Saudí derrotó a Argentina (2-1) y escribió una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales.

Aquella victoria suele resumirse en el gol de Salem Al-Dawsari, en las paradas de Mohammed Al-Owais o en la figura carismática del anterior seleccionador, Hervé Renard. Pero los partidos de esa naturaleza siempre esconden otro tipo de protagonistas. Futbolistas menos visibles que hacen posible que todo funcione.

Kanno fue uno de ellos, porque mientras Argentina acumulaba posesión y buscaba espacios entre líneas, multiplicó esfuerzos para proteger a los centrales, cerrar pasillos interiores y mantener unido al equipo. No apareció en las fotografías más celebradas de aquella tarde, pero fue una de las razones por las que Arabia Saudí resistió.

Y ese es precisamente el territorio donde mejor se mueve Kanno. No es un especialista en estadísticas llamativas. No necesita marcar diez goles por temporada (ha celebrado 35 en 13 cursos) ni repartir asistencias espectaculares. Su trabajo consiste en otra cosa, en interpretar el juego unos segundos antes que los demás.

Los grandes mediocentros suelen compartir esa cualidad. Busquets la tuvo. Rodri la tiene. Kanno también la posee dentro de una escala distinta y de un contexto competitivo diferente. Por eso el centrocampista saudí se ha convertido en una de las piezas más valiosas de una selección que ha aprendido a competir contra rivales teóricamente superiores.

Rodri representa la excelencia mundial en su posición. Kanno representa algo diferente: la demostración de que un mediocentro puede alcanzar la élite de su continente sin abandonar jamás su país.

Cuando España y Arabia Saudí se enfrenten, los focos apuntarán hacia otros nombres. Sucede siempre con jugadores de este perfil. Pero en los partidos importantes, cuando sólo queda el fútbol, los equipos suelen apoyarse en hombres como Mohamed Kanno. Futbolistas que no necesitan ser protagonistas para convertirse en imprescindibles.

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