Ciudad de México, 9 jul (EFE).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, insistió este jueves en que persisten contradicciones sobre la captura del narcotraficante Ismael ‘El Mayo’ Zambada en julio de 2024 y sostuvo que la principal preocupación de su Gobierno es determinar si hubo una violación a la soberanía nacional durante la operación que terminó con la captura del líder del Cartel de Sinaloa en EE.UU.

Las declaraciones responden a los recientes comentarios del exembajador estadounidense en México Ken Salazar, quien reiteró que la detención de Zambada no fue una operación del Gobierno de Washington y que ni el avión ni el piloto pertenecían a autoridades estadounidenses.

“Lo que no explica es cómo es que el propio FBI presenta el avión en una feria como si hubiera sido un operativo del FBI. Esa es la contradicción”, afirmó Sheinbaum.
La mandataria recordó que Salazar mantiene la misma versión que ofreció tras la captura del capo, pero cuestionó nueva información conocida recientemente.
“El exembajador dice lo mismo que dijo hace dos años. El problema es que recientemente se presenta el avión como un operativo del FBI en una feria”, señaló.
Sheinbaum aseguró que el tema trasciende la captura del fundador del Cartel de Sinaloa y se centra en el respeto a la soberanía mexicana.
“Pero el asunto aquí es si hubo una violación a la soberanía. Porque repito, el fin no justifica los medios. Por supuesto que este capo de la droga, este líder del Cartel de Sinaloa, pues qué bueno que está detenido. Aquí tenía orden de aprehensión. Pero el asunto es si hubo una violación a la soberanía en esa detención”, sostuvo.
La presidenta afirmó además que su Gobierno considera que existió “omisión, mentira por parte del exembajador” y explicó que solicitó a la Fiscalía General de la República incorporar esos elementos a la investigación abierta sobre el caso.
También, argumentó que la controversia no solo involucra un eventual incumplimiento de normas internacionales, sino las consecuencias que tuvo la captura en Sinaloa.
“Porque no solamente es la violación a la soberanía, sino lo que ocurrió posteriormente en Sinaloa al provocar un conflicto interno en un grupo delictivo por ellos”, dijo.
Por su parte, el canciller Roberto Velasco comparó el caso con el del médico mexicano Humberto Álvarez Machaín, trasladado a Estados Unidos tras ser secuestrado en México en la década de 1990.
“Porque de por medio estaba la soberanía de México, independientemente de los delitos de los que se acusaba al doctor Álvarez Machaín”, afirmó, al defender que la discusión actual debe distinguir entre el combate al crimen organizado y la defensa de la soberanía nacional.
La polémica se reavivó esta semana después de que se conociera que el FBI donó a un museo estadounidense la avioneta en la que aterrizó Zambada en Estados Unidos.
Mientras Salazar sostiene que Washington no participó en la operación, la Fiscalía mexicana mantiene abierta una investigación y ha acusado al exdiplomático de haberse conducido con falsedad al negar una posible implicación de autoridades estadounidenses.
