Redacción: Samantha Lugo
Fotografías cortesía de Marytza Sanz

La historia de Marytza Sanz no comienza en una oficina, ni en una organización, sino en su hogar, rodeada de su familia. Allí donde su rol más importante no es el de líder comunitaria, sino el de madre y abuela. Fue precisamente desde ese lugar íntimo donde nació la fuerza que hoy impacta a miles de familias en la ciudad de Orlando.
“Maritza Sanz es la esposa de Carlos por 49 años, mamá de Maritza y de Maruchi, mis dos hijas, abuela de tres hermosos angelitos, uno se llama Santiago, que es el príncipe de la casa”, cuenta con orgullo. Ese “príncipe” también ha sido el motor de una de las obras más importantes de su vida.
DOLOR TRANSFORMADO
Cuando su nieto Santiago fue diagnosticado con autismo a los dos años, la familia enfrentó lo que ella describe como “la prueba más grande que hemos tenido”. Pero lejos de rendirse, decidió actuar. “Este no es el fin del mundo, tenemos que hacer algo, tenemos que ayudar a Santiago”, recuerda. De ese momento nació “Santiago & Friends | Family Center for Autism,” uno de los centros bilingües más importantes en Florida central.
Marytza no partía desde cero. Desde 1999 había fundado Latino Leadership, organización dedicada a empoderar a la comunidad hispana. Sin embargo, la experiencia con su nieto le dio una nueva dirección a su misión: acompañar no solo a niños con autismo, sino a familias enteras.
“El autismo no solamente toca al niño, toca a una familia completa”, afirma. Por eso, el centro ofrece no solo terapias de Análisis Conductual Aplicado – ABA (Applied Behavior Analysis), sino apoyo emocional, orientación laboral, asistencia básica e incluso servicios de salud para quienes no tienen acceso.

Victorias únicas
Su liderazgo nace de la empatía. Marytza conoce el dolor de cerca. “Hubo muchos momentos difíciles”, dice, al recordar cómo incluso las cosas más simples pueden convertirse en un recordatorio de lo distinto que es el camino. “Mi nieto nunca va a manejar… él es no verbal, él depende de nosotros para todo”.
Aun así, celebra cada pequeño logro como un triunfo inmenso. “Cuando Santiago… me dice mamá… es como si él estuviera dando el discurso más bello del mundo”. Esa sensibilidad es la que la impulsa a seguir.
Segunda oportunidad
Su vida también ha estado marcada por pruebas personales profundas. En 2020, estuvo en coma por COVID durante un mes y medio. “Yo creo que cada día soy bendecida al poder decir que estoy viva… fue una oportunidad de volver a nacer y de volver a aprender que uno está aquí con un propósito”.

Ese propósito hoy se traduce en impactar miles de vidas a través de programas de educación, salud, vivienda y desarrollo comunitario. Bajo su liderazgo, Latino Leadership ha crecido hasta convertirse en un referente para la comunidad hispana en Florida Central.
Propósito divino
Pero, más allá de los logros institucionales, su mensaje sigue siendo profundamente humano. A las madres que hoy enfrentan un diagnóstico similar, les dice: “No se rindan… no comparen a sus niños con otros niños… y jamás creas que esto es un castigo de Dios… te escogieron porque tú eres especial”.
En este Día de las Madres, la historia de Marytza Sanz nos recuerda que el amor, ese que nace en casa y se fortalece en la adversidad, puede convertirse en una fuerza capaz de transformar comunidades enteras. Porque, como ella misma repite con convicción: “con amor todo se puede”.
