Ciudad de México, 23 jun (EFE).- El secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó este martes que el «peor escenario» para su país en la revisión del Tratado con Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no es la salida de alguno de sus socios, sino que el acuerdo continúe vigente durante otros 10 años, en vez de extenderse por 16 años, como busca el Gobierno de Claudia Sheinbaum.
Ebrard explicó que el 1 de julio México, Estados Unidos y Canadá deberán comunicar formalmente si respaldan una extensión del tratado por 16 años, mediante cartas firmadas por la presidenta mexicana, el presidente estadounidense y el primer ministro canadiense.
“Tu peor escenario es que siga diez años”, dijo el funcionario, al descartar que exista hasta ahora una notificación de retiro del acuerdo comercial, porque cualquiera de los tres Gobiernos tendría que haber avisado seis meses antes su intención de abandonarlo.
“La hipótesis de ‘ya me voy a retirar del tratado’, pues hasta hoy no existe, no ha ocurrido”, insistió Ebrard, tras recordar que el T-MEC se pactó durante la primera Administración de Donald Trump y que, pese a las amenazas arancelarias del nuevo Gobierno estadounidense, el acuerdo sigue vigente.
El secretario señaló que alrededor de un 85 % del comercio cubierto por el tratado no paga aranceles, aunque reconoció que persisten gravámenes en algunos sectores.
Ebrard sostuvo que el 1 de julio no será el cierre de la revisión, sino el inicio de una nueva etapa, con una reunión virtual en la que participarán él, el representante estadounidense, Jamieson Greer, y por primera vez Canadá, conforme a las disposiciones del propio tratado.
México, añadió el alto funcionario, entregará una carta en la que plantea que el país quiere una extensión por 16 años, aunque esperará la comunicación oficial de Estados Unidos y Canadá.
Si una de las partes rechaza esa extensión, el tratado seguiría vigente 10 años con una revisión anual, cuyos alcances deberán precisarse en la siguiente ronda, prevista en México en torno al 20 de julio.
El secretario advirtió que una revisión anual mal definida puede generar incertidumbre, porque los cambios en reglas de origen, contenido regional o fabricación de acero en Norteamérica requieren procesos de varios años e inversiones de largo plazo.
“No le puedes decir al inversionista: oye, cada año voy a ver si sí o no”, argumentó el jefe de la cartera mexicana de Economía.
Ebrard afirmó que el reto es negociar con un Gobierno estadounidense más proteccionista, pero aseguró que México ha logrado preservar sus relaciones comerciales y busca mantener esa ventaja en la nueva fase del T-MEC, de negociación entre los tres países.
