Noel Caballero
Manila, 23 jul (EFE).- Los conflictos en Irán, Ucrania y el mar de China Meridional han eclipsado la presente edición de la reunión anual de ministros de Exteriores del Sudeste Asiático, que concluyó este jueves en Manila, arrinconada por la agenda geopolítica internacional.
La mención a los efectos económicos derivados de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha sido una constante en las numerosas reuniones mantenidas por los jefes de la diplomacia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus principales socios.
«El mundo ha entrado en un nuevo período de turbulencia y transformación», declaró hoy la viceministra de Asuntos Exteriores de China, Hua Chunying, en un discurso de apertura durante un foro multilateral.
El estrecho de Ormuz
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, fue directo al grano durante su reunión el miércoles con el bloque del sudeste de Asia, una región muy dependiente de la importación de combustible procedente de los países del Golfo Pérsico.
«Irán demanda el derecho de controlar el tránsito por Ormuz (…). Si creamos un precedente en Oriente Medio en el que el interés de una nación pueda decidir si controlar un paso de aguas internacionales y cobrar un peaje y si no se paga hacer explotar los barcos, habremos creado un precedente muy peligroso», subrayó Rubio.
El cese de la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz transita un quinto del comercio de petroleo mundial, ha impactado notablemente en esta región, donde, por ejemplo, Filipinas decretó el estado de «emergencia energética» para flexibilizar ciertas políticas en la materia y poder así asegurar su suministro.
Rubio reiteró en Manila que Estados Unidos está «dispuesto a entablar negociaciones para resolver las diferencias» con el régimen iraní, pero que el país persa, al que acusa de «secuestrar» parte del suministro energético mundial, «no ha cumplido sus compromisos» tras el alto el fuego firmado en junio.
Un atolón en disputa
Un día antes del inicio de la cita en la capital filipina se produjo un encontronazo entre guardacostas chinos y marines filipinos en el atolón Second Thomas, en el mar de China Meridional, reclamado tanto por Pekín como por Manila, en el marco de su sostenido conflicto en estas aguas.
Filipinas y China se acusan mutuamente de haber provocado el incidente y los jefes de la diplomacia de ambos países, Theresa Lazaro y Wang Yi, respectivamente, expresaron el uno al otro «protestas» por el choque, que amenaza con «desestabilizar» la zona.
El principal riesgo de la disputa entre los dos países asiáticos es que el mar de China Meridional pueda convertirse en escenario de un conflicto indirecto entre Pekín y Washington, que mantiene un pacto de defensa mutua con Manila. «Estamos comprometidos con este tratado» con Filipinas, remarcó hoy Rubio
EE.UU. condenó el martes «las acciones peligrosas y agresivas» de Pekín en estas aguas y lo instó a «cesar de inmediato su conducta». Mientras, Wang Yi exigió que Washington «respete los intereses fundamentales de China» durante un cara a cara con Rubio.
La paz en Ucrania
Este jueves fue el turno de la guerra en Ucrania, después de que Rubio y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, anunciaran una inesperada reunión bilateral en Manila para abordar el conflicto bélico entre Kiev y Moscú, activo desde 2022.
«Durante la conversación sobre la cuestión ucraniana, Lavrov informó a su homólogo sobre la situación real a lo largo de la línea de contacto y enfatizó la inadmisibilidad de seguir armando al régimen de Kiev», apuntó el Kremlin en un comunicado en el que acusó a Europa de impulsar políticas «desestabilizadoras».
Por su parte, Rubio admitió que esta guerra ha dificultado la relación entre las dos potencias nucleares «para encontrar puntos en común» y se postuló, una vez más, como mediador entre Rusia y Ucrania.
«Estados Unidos sigue abierto y dispuesto a desempeñar un papel constructivo para poner fin a esa guerra (…). Creemos que ahora mismo —y creo que los rusos estarían de acuerdo— probablemente somos el único país del mundo que puede desempeñar ese papel», remarcó. EFE
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(foto)(vídeo)(informe a cámara)
