Redacción: Ambar Rincón
Fotografías cortesía de Prospera
Cuando Katia Medina habla de liderazgo, no piensa en cargos ni en reconocimientos. Piensa en las personas. Esa visión la ha acompañado desde su infancia en Ponce, Puerto Rico, donde aprendió que el trabajo solo cobra sentido cuando sirve para transformar la vida de otros.
«Mis padres siempre nos enseñaron el valor de la familia, del trabajo duro, de la educación y de hacer el bien a los demás», recuerda. Actualmente, se desempeña como vicepresidenta regional de Prospera para el Centro y Noreste de Florida, una organización sin fines de lucro que promueve oportunidades económicas para pequeños negocios, desde donde impulsa programas que benefician a miles de empresarios en la región.
PROPÓSITO DE SERVIR

Aunque comenzó su trayectoria profesional en el sector privado, fue hace doce años, al incorporarse a Prospera, cuando encontró su verdadera vocación.
«Servir a la comunidad», responde sin dudar cuando se le pregunta qué significa liderar esta organización para el Centro y Noreste de Florida.
Durante ese tiempo ha acompañado a emprendedores que llegaron con una idea o ganas de fortalecer su negocio, pero también con incertidumbre, sacrificios y el deseo de construir un mejor futuro para sus familias.
HISTORIAS QUE INSPIRAN
Entre los momentos que más han marcado su carrera recuerda dos grandes desafíos: la llegada de empresarios puertorriqueños a Florida tras el huracán María y la pandemia del COVID-19.
«Esas dos crisis me hicieron entender aún más la misión que tenemos y la resiliencia de los pequeños negocios», afirma.
También guarda con orgullo las historias de quienes hoy son ejemplos de éxito: una maestra que convirtió su sueño en una escuela bilingüe; un empresario que creó una escuela técnica para formar especialistas en aire acondicionado; y una emprendedora de Jacksonville que consolidó su floristería gracias al acompañamiento de Prospera.
Para Medina, cada uno de esos logros confirma que brindar orientación y abrir oportunidades puede cambiar el rumbo de una familia y fortalecer toda una comunidad.
LIDERAR CON EMPATÍA
Su estilo de liderazgo se basa en escuchar, acompañar y confiar en el potencial de las personas.
«Nunca he tenido todas las respuestas, pero siempre he buscado rodearme de personas que compartan nuestra misión y ayudar a otros a descubrir capacidades que muchas veces ellos mismos no ven», asegura.
Como mujer latina, anima a otras profesionales a confiar en sí mismas.
«Ser líder no significa ser perfecta. Significa ser auténtica. El liderazgo se construye con credibilidad, empatía y consistencia», afirma.
LEGADO

Fuera del trabajo, Katia se define como una mujer familiar, sencilla e introvertida. Disfruta del tiempo con su esposo y sus hijos y procura mantenerse siempre cercana a quienes la rodean.
Cuando piensa en el legado que quiere dejar, vuelve a poner el foco en los demás.
«Quiero que me recuerden como una persona que abrió puertas para otros», dice. Una frase que resume la esencia de una líder convencida de que el mayor éxito no está en llegar lejos, sino en ayudar a que otros también lo hagan.
