Pekín, 10 jun (EFE).- Cheng Li-wun, presidenta del Kuomintang (KMT), principal partido de la oposición de Taiwán, consideró que la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, contra la independencia formal de la isla representa un paso «relativamente positivo» para rebajar las tensiones con Pekín.
En una entrevista publicada este miércoles por el diario hongkonés South China Morning Post, la dirigente afirmó que la oposición a la independencia de Taiwán han sido siempre la postura del KMT, y sostuvo que, sobre esa base política, puede mantenerse el ‘statu quo’ en el estrecho y «minimizar» la posibilidad de una guerra.
Cheng, que se encuentra de visita en Estados Unidos, señaló además que la posición de Washington es «crucial» para su aspiración de transformar la llamada ‘primera cadena de islas’, un concepto estratégico que se refiere a la línea comprendida entre las islas Kuriles y Singapur, pasando por Japón, Taiwán y Filipinas, en una «cadena de paz y prosperidad».
Cheng tiene previsto mantener entre este miércoles y el viernes reuniones en Washington con legisladores estadounidenses, funcionarios del Ejecutivo y académicos.
Trump afirmó tras su cumbre del mes pasado en Pekín con el presidente chino, Xi Jinping, que no busca que «nadie se independice» y que no quiere una guerra por Taiwán.
Cheng interpretó esas palabras como un mensaje «claro y efectivo» de que el mandatario estadounidense desea evitar que la independencia taiwanesa se convierta en el posible «detonante» de un conflicto.
En la entrevista, Cheng cargó además contra el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), al que acusó de haber llevado la situación en el estrecho a un nivel «extremadamente tenso».
El South China Morning Post indicó asimismo que Cheng evitó pronunciarse de forma directa sobre el futuro de las ventas de armas estadounidenses a Taiwán y se limitó a señalar que cree que la Administración Trump sigue estudiando la cuestión.
Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Taipéi en 1979 para establecerlas con Pekín, pero mantiene vínculos no oficiales con la isla y es su principal proveedor de armamento.
Por su parte, en una entrevista publicada también este miércoles por el Financial Times, Cheng pidió que Taiwán no sea tratado como un «peón» por Washington y Pekín y advirtió de que la isla no debe convertirse en moneda de cambio entre grandes potencias.
La dirigente recalcó que la ausencia de diálogo en la última década ha generado «enormes tensiones» en el estrecho y sostuvo que el papel de Washington es «indispensable» para preservar la paz regional.
La visita de Cheng a Estados Unidos se produce dos meses después de su viaje a China, donde se convirtió en la primera líder del KMT en ejercicio en reunirse con Xi en casi una década.
Aquel encuentro, seguido del anuncio por Pekín de un paquete de medidas para ampliar los intercambios con la isla, generó recelos entre el oficialismo taiwanés y en algunos círculos estadounidenses, preocupados por que ese acercamiento pueda debilitar la disuasión frente a China.
Pekín considera a Taiwán una «parte inalienable» de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Gobierno de Taipéi, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla pueden decidir su futuro político.
