Redacción Medioambiente, 9 jul (EFE).- Las pérdidas económicas totales por inundaciones en Europa han aumentado de forma constante hasta alcanzar los 226.000 millones de euros en el primer cuarto de siglo, según los datos de un informe de la aseguradora Allianz y su rama de inversiones, que apuestan por la adaptación climática.
Según el estudio de la aseguradora, las pérdidas por inundaciones en la primera década del siglo (2000-2009) alcanzaron los 63.100 millones de euros; en la segunda (2010-2019) se elevaron a 74.300 millones, un 17,8 % más, y sólo entre 2020 y 2025 esta cifra ya asciende a 88.600 millones de euros, un 40 % más respecto a la primera década del siglo.
Los redactores del informe, según la nota de Allianz, aseguran que si bien la frecuencia de las inundaciones en Europa «se ha mantenido prácticamente estable en 46 al año desde el año 2000, su coste ha aumentado considerablemente».
Asimismo, el estudio revela que las pérdidas por inundaciones «van en aumento rápidamente» a medida que «la actividad económica sigue concentrándose en zonas de alto riesgo».
El documento se da a conocer cinco años después de las catastróficas inundaciones de 2021 en Alemania, donde murieron 185 personas, 134 de ellas en el valle del Ahr (oeste) en los estados federados de Renania del Norte-Westfalia y Renania-Palatinado.
Los seguros, subraya, solo cubren una fracción de los daños: solo las inundaciones de julio de 2021 causaron unos daños récord de 38.000 millones de euros, de los cuales solo 9.000 millones estaban asegurados, lo que obligó a los hogares, las empresas y los gobiernos a asumir el resto.
El estudio está a favor de las medidas de prevención de inundaciones, y señala que «una adaptación bien orientada se amortiza con creces».
Señalan, no obstante, que la adaptación climática requiere más inversión pública que cualquier otro riesgo climático, «ya que representa alrededor del 65 % de todas las medidas predominantemente públicas de la taxonomía de adaptación».
Apuntan que todas las medidas enfocadas a la adaptación, entre ellas, las infraestructuras resilientes y la planificación del uso del suelo sensible al riesgo de inundación, «pueden compensar en gran medida las pérdidas futuras».
