Londres, 10 jun (EFE).- La Policía de la región británica de Irlanda del Norte (PSNI, en inglés) alertó este miércoles de que, a raíz de los recientes disturbios antiinmigración sucedidos en Belfast tras el apuñalamiento de un hombre por un ciudadano sudanés, se han compartido datos de contacto y señalado viviendas incitando a nuevas protestas.

«Destacar propiedades de esta manera es totalmente inaceptable», aseguraron las autoridades norirlandesas, que comentaron haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local «que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable».

De acuerdo con la PSNI, este tipo de acciones «pone vidas en riesgo y debe parar».
También incidió en que compartir información personal en línea con la intención de poner en peligro a otros; así como publicar o distribuir material que pudiera categorizarse como «amenazante o abusivo», podrían estar incurriendo en un delito e investigarán cualquier publicación de este tipo que llegue a su conocimiento.
Este llamamiento de la policía sucede después de que, durante la noche del martes, se sucedieran en Belfast incidentes violentos que degeneraron en incendios de viviendas donde presumiblemente se alojaban inmigrantes, además de autobuses y mobiliario urbano vandalizado.
Los disturbios antiinmigración tomaron Belfast como respuesta al apuñalamiento de Stephen Ogilvy a manos del sudanés Hadi Alodid, de 30 años, durante la noche del lunes, que le ha provocado la pérdida de un ojo y le ha dejado heridas en su cuello y la espalda.
Este miércoles saltaron a las redes sociales capturas de Facebook que revelaban una lista de «viviendas de múltiple ocupación» (HMO, en inglés) señaladas como potencial objetivo de nuevas protestas en Belfast y alrededores, con el nombre de la calle, el número y el código postal.
Por su parte, el agitador británico de extrema derecha Tommy Robinson compartió este miércoles en su red social X una publicación de la cuenta @IrishPatriot91 llamando a una protesta a última hora de la tarde contra un conjunto de casas en Coleraine, una localidad norirlandesa a 90 kilómetros de Belfast.
La publicación incluía el nombre de la calle, cerca de un campus universitario, un mapa de la localidad con la dirección marcada y detallaba datos de sus habitantes: «17 viviendas de múltiple ocupación, 67 personas, un área pequeña».
«Únete a nosotros esta noche a las 7 de la tarde (18:00 GMT) mientras los residentes locales hacen oír sus voces. Acude. Mantente unido. Sé escuchado», continuaba.
De acuerdo con la BBC, entre 90 y 100 personas habían acudido -llamados por las redes sociales- a esta protesta en Coleraine, con decena de agentes de policía presentes intentando bloquear la entrada a las casas a los manifestantes.
