InicioInternacionalesLa Nueva York de Mamdani cumple 6 meses entre impuestos a ricos...

La Nueva York de Mamdani cumple 6 meses entre impuestos a ricos y la resaca de los Knicks

Nueva York, 1 jul (EFE).- Aunque ya han pasado seis meses desde su toma de posesión, todavía sorprende encontrar en una misma frase ‘socialismo’ y Nueva York, cuna del capitalismo moderno. Sin embargo, el alcalde Zohran Mamdani llega al ecuador de su primer año con la entrada en vigor de un impuesto a los ricos, una de sus promesas electorales, y con la resaca de la histórica victoria de los Knicks.

El que fuera un asambleísta casi ‘outsider’ se está convirtiendo en un modelo a seguir entre los candidatos progresistas del partido demócrata, una política que, tras haber traspasado las fronteras del río Hudson, busca consolidarse en las elecciones de noviembre.

‘Tax the rich’ (Gravar a los ricos)

«Cuando me presenté como candidato a alcalde, dije que iba a gravar con impuestos a los ricos. Pues bien, hoy vamos a gravar a los ricos». Directo y al grano, así presentaba Mamdani, en uno de sus ya clásicos videos virales en redes, el primer impuesto de Nueva York a las segundas residencias de lujo.

Aumentar los impuestos a los ricos fue una de las promesas de su campaña electoral. El mediático alcalde socialista defiende que solo así puede reforzarse la financiación de los programas sociales sin recurrir a recortes.

Y esa es, precisamente, la disyuntiva que Mamdani tuvo que plantear a la gobernadora de Nueva York, la demócrata más moderada Kathy Hochul, que tiene la competencia fiscal, para que incluyera el gravamen en las cuentas estatales del año fiscal 2027, que arranca este miércoles.

Las casas valoradas entre 5 y 15 millones de dólares que no sean utilizadas como vivienda principal de los propietarios deberán hacer frente a un recargo del 0,8 % sobre su valor. En las de entre 15 y 25 millones, asciende al 1,05 %, y al 1,3 % en las de mayor valor.

En el caso de los apartamentos en condominios y en cooperativas (co-ops) cuyos dueños no residen permanentemente en la ciudad, los dueños deberán hacer frente a un recargo del 4 % en los valorados entre 1 y 3 millones, del 5,25 % en los de 3 a 5 millones, y del 6,5 % para los de más de 5 millones.

La oficina de la gobernadora prevé que esta propuesta genere al menos 500 millones de dólares anuales en ingresos para la ciudad, que, además de servir para reducir los 12.000 millones de déficit que Mamdani asegura que dejó su predecesor, Eric Adams, podría ayudar a financiar servicios públicos, si cumple con las estimaciones.

La vivienda asequible, el gran examen

El esquema que plantea este impuesto parece querer ser también un azote contra los propietarios de pisos vacíos en la Gran Manzana, sobre todo de quienes tratan la ciudad como un activo financiero mientras sufre una enorme crisis de vivienda.

Mamdani llegó al poder, entre otras cosas, por su propuesta sobre los alquileres, y, aunque sea tal vez la medida más reformista de su agenda, está avanzando en ella.

Hace unos días consiguió que el consejo del ramo aprobara la congelación del alquiler de casi un millón de apartamentos cuya renta está regulada, en torno al 40 % de los pisos de la ciudad.

Además, presentó en mayo un plan para construir 200.000 nuevas viviendas asequibles en la ciudad y preservar otras 200.000 ya existentes para un plazo de 10 años, y en su primer presupuesto, aprobado el martes, se incluye un nuevo programa de ayudas al alquiler dotado con 175 millones de dólares, así como otras inversiones que definió como «históricas».

Una victoria colectiva

Entre políticas de vivienda, negociaciones presupuestarias y esfuerzos por ampliar la educación infantil, Mamdani se ha convertido en uno de los rostros más populares de las celebraciones por la primera victoria de los Knicks en más de 50 años.

Lejos de guardar distancia, partido a partido y remontada a remontada, el alcalde se volcó en la carrera del equipo e invitó a la ciudad a disfrutar colectivamente de algo histórico. Llegó a declarar un día para vestir azul y naranja —los colores de los Knicks— y a ‘cancelar’ la hora de ir a la cama de los más pequeños.

Durante unos días y como si hubiera convertido Nueva York en una pequeña utopía socialista -con también detenciones y algún incidente-, los neoyorquinos cambiaron su a veces obsesiva productividad por llenar calles, bares y plazas.

Partidos proyectados en fachadas de edificios, abrazos entre desconocidos y celebraciones improvisadas en espacios públicos, acercaron por un tiempo la ciudad a algo que ni el propio Mamdani, defensor de la vida en común, había imaginado.

Esteban Capdepon Sendra

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments