Redacción y fotografía: Álvaro Barrera
Por años, Arlene Ortiz ha dedicado su vida a servir a la comunidad hispana y multicultural de Jacksonville, extendiendo también su labor a Puerto Rico, Latinoamérica y el Caribe. Su historia de servicio comenzó desde la niñez, cuando aprendió de su familia el valor de ayudar a otros en momentos de necesidad.

“Mi tía, mamá Elba y papá Mingo me enseñaron a ayudar a recoger diferentes cosas de primera necesidad para ayudar a los más necesitados”. Esa formación temprana marcó el inicio de una trayectoria comunitaria que con el paso de los años se ha convertido en una misión de vida.
APOYO COMUNITARIO
Uno de los proyectos más visibles de su labor es Jazz Community Fair, una iniciativa que comenzó como una pequeña feria comunitaria y que hoy reúne a más de 100 organizaciones. Según Ortiz, la necesidad en la comunidad es constante y busca conectar a las familias con servicios gratuitos y recursos que muchas veces desconocen, especialmente a madres, familias de militares, inmigrantes y personas que enfrentan necesidades económicas o emocionales.
Su labor también se ha enfocado en preservar la historia, el arte y la cultura puertorriqueña. Para Ortiz, estas iniciativas tienen un significado más profundo que una simple exposición. “Esto es emoción, son raíces, es continuar con el legado de dónde nosotros vinimos”, expresó. Para ella, es importante enseñar que las distintas comunidades que hay en Jacksonville, tienen más elementos que las unen que los que las separan.
Además de su trabajo cultural, Ortiz ha colaborado con estudiantes, iglesias, organizaciones médicas y entidades comunitarias. Desde 2022 se desempeña como vicepresidenta de Sister Cities Association, Jacksonville con San Juan, Puerto Rico, y ha impulsado viajes estudiantiles para que jóvenes conozcan la historia, cultura y gastronomía puertorriqueña. También destacó su colaboración con Mayo Clinic desde 2014, sirviendo como puente entre la institución médica y las iglesias locales.

Para Ortiz, servir no es una tarea ocasional, sino una vocación profunda. “Yo creo que es algo que viene dentro de mi corazón, dentro de mí, y que encuentro que eso me da vida, me da gozo, me da felicidad”, afirmó. También señaló que su compromiso busca dejar “un legado para la comunidad hispana y no hispana”, resaltando la importancia de trabajar de manera multicultural.
NUEVO PROYECTO
Mirando hacia el futuro, Ortiz mantiene una meta clara: crear un museo multicultural en la ciudad. Su visión es abrir un espacio donde converjan la historia, el arte, la cultura, los talleres y el intercambio entre diferentes países.
“La comunidad para mí es una de las cosas más importantes después de Dios y mi familia”, afirmó Ortiz, reflejando una vida guiada por el servicio, la fe y el deseo de abrir caminos para otros.
