Madrid, 21 jun (EFE).- La delegada de la Agencia EFE en Jerusalén, María Traspaderne, aprecia la dedicación y el compromiso del equipo que la forma y asegura que afrontan el estrés informativo diario de una zona en conflicto permanente sacando la energía «de donde sea».

«Quien se va a Jerusalén es porque sabe lo que hay, sabe que va a tener que trabajar mucho y quiere contar lo que allí pasa, estamos jugando un papel de contarlo a todo el mundo y, sobre todo al mundo hispanohablante», comenta antes de recoger este lunes el Premio EFE concedido a esa delegación por el trabajo «ejemplar» durante la guerra de la Franja de Gaza.

«De ahí sacamos fuerzas, de saber que eso es algo que será durante un tiempo (…) y quedará ahí como un trabajo y una etapa vital», incide.
El equipo, explica, lo forman ocho personas en Jerusalén, uno más grande que cuando estalló la guerra, en octubre de 2023, cuando estaba su predecesora, Sara Gómez Armas, con una delegación más reducida, y que hizo un trabajo «impresionante», resalta Traspaderne, que lleva un año y medio al frente de EFE Jerusalén.
«Somos un equipo joven, dinámico, somos capaces de hacer de todo, (texto, foto, vídeo), aunque tenemos una camarógrafa maravillosa, con profesionales que siempre están dispuestos a irse donde haga falta: siempre tienen ideas y eso es lo que nos mantiene vivos», resalta.
Y ese es su valor, añade: «Ahí seguiremos, contando lo que pasa con toda la ilusión, con toda la seriedad que ello merece, como un sitio en conflicto merece, intentando hacerlo desde todos los puntos de vista».
Porque este territorio, constata la delegada, es uno de los «más complicados del mundo», y «necesita ser contado de la manera más objetiva posible», aunque es complicado.
«Lo que necesitas es verlo, es sentirlo, es escuchar a la gente es intentar llegar a todos los matices, es supernecesario y más que nunca estar allí», apostilla, a pesar de las dificultades para informar.
Recuerda que los periodistas no pueden acceder a la Franja de Gaza porque el Gobierno israelí lo impide por «motivos de seguridad», así que son imprescindibles los palestinos sobre el terreno, como el colaborador de EFE Anas Baba, que lo cuentan a riesgo de su vida y de ser «desacreditados» por Israel.
Así que el Premio EFE es la «recompensa merecida», dice Traspaderne, a tanto trabajo de tanta gente en estos dos años y medio, tanto la que está en la zona de manera habitual como los compañeros que han ido de refuerzo desde España.
Este galardón, que valora el trabajo de los equipos profesionales de la Agencia EFE, es honorífico y no tiene dotación económica. Será entregado mañana durante la ceremonia de los Premios Internacionales Rey de España de Periodismo 2026.
