Buenos Aires, 29 jun (EFE).- La actividad económica en Argentina registró en abril pasado una bajada del 1,5 % en comparación con marzo último, tras haber crecido el 3,1 % en el tercer mes del año, informaron este lunes fuentes oficiales.
El dato divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que sirve como anticipo provisional para medir la variación trimestral del producto interior bruto (PIB) en el país suramericano, muestra una subida del 1,6 % en comparación con abril de 2025.
En el primer cuatrimestre del año, la actividad económica acumuló un alza del 2,1 %.
«La caída del estimador mensual de la actividad económica de abril era esperable luego de un muy buen marzo. Ya lo venía anticipando los indicadores vinculados a actividad dando las señales de que vendría un mes de corrección», observó Iván Cachanosky, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso.
De acuerdo con los datos del Indec, siete de los quince sectores que aportan a la medición lograron en abril un avance en términos interanuales, entre los que destacaron la actividad minera y de hidrocarburos (+17,1 %) y la agricultura (+10,9 %).
Sin embargo, la industria, un sector clave de la economía argentina, registró una caída interanual del 2,9 %, mientras que el comercio retrocedió el 3,2 %.
El informe difundido este lunes no da detalles sobre el desempeño de los diversos sectores de la economía argentina en términos intermensuales.
Los datos oficiales confirman que se mantiene una tendencia de alta disparidad en el desempeño de cada sector económico.
La consultora Orlando Ferreres apuntó en un informe que, si bien no espera que esta dinámica de «marcha a dos velocidades» entre sectores cambie en el corto plazo, se debería ver a futuro una paulatina mejora de los sectores más golpeados.
Según la consultora, las condiciones macroeconómicas de Argentina han mejorado y, si la inflación retoma el proceso de desaceleración, podría darse una mejora en los ingresos de las familias y en la confianza de los consumidores.
Si estas condiciones se dan, «ayudado por el arrastre de los sectores dinámicos, deberían permitir un cambio de tendencia en el comercio y la industria», añadió Orlando Ferreres en su informe.
Según Cachanosky, hay «señales positivas» para esperar una «consolidación» de la «trayectoria de crecimiento gradual» de la economía argentina.
«La inflación viene moderándose con fuerza luego del pico de marzo, lo que abre la puerta a una baja más decidida de tasas de interés y a una mejora del crédito. A esto se suma el dinamismo que sigue mostrando la energía y la minería, con la expectativa de que la construcción y la industria comiencen a benefeicarse», afirmó el experto.
De acuerdo con los economistas privados que mensualmente consulta el Banco Central para su informe de expectativas, en 2026 la economía argentina crecerá un 2,9 %, por debajo de la expansión del 4,4 % lograda en 2025.
