Seúl, 26 jun (EFE).- El líder norcoreano, Kim Jong-un, supervisó pruebas de nuevos sistemas de artillería y misiles destinadas a reforzar la capacidad de ataque en la frontera sur, informó este viernes la agencia estatal KCNA, en unos ensayos realizados en el 76 aniversario del inicio de la Guerra de Corea (1950-53).
Kim afirmó que los ensayos, realizados en una ubicación no revelada, demostraron los avances tecnológicos logrados para modificar la postura de fuego en la «frontera sur», en alusión a la frontera intercoreana, y de desarrollar armas automáticas, de largo alcance y ultraprecisas.
«Las pruebas analizaron y evaluaron las características de combate del sistema lanzacohetes múltiple modernizado de 240 milímetros y 24 tubos, la potencia de la ojiva de misión especial de un misil balístico táctico y la precisión de impacto de proyectiles con alcance extendido del obús autopropulsado de 155 milímetros», indicó KCNA.
La agencia añadió que el lanzacohetes múltiple de 24 tubos es un sistema de fuego mejorado para cuerpos del Ejército, cuyo alcance ha sido ampliado hasta los 90 kilómetros, con automatización de sus componentes e incorporación de un sistema de guiado preciso.
Kim también defendió que hacer que los enemigos sientan «inquietud y miedo» de forma constante constituye una parte importante de la disuasión, y aseguró que Corea del Norte hará ver a sus rivales que sus medios de ataque de largo alcance «han sido sustituidos por versiones modernizadas en el menor plazo posible».
Por el lado surcoreano, el presidente Lee Jae-myung, pronunció este jueves un discurso sobre el aniversario de la Guerra de Corea en el que no mencionó directamente a Pionyang.
Lee señaló, no obstante, que su Gobierno salvaguardará al pueblo y territorio surcoreanos «mediante una fuerte capacidad de defensa nacional», construyendo «una península coreana pacífica donde no haya temores de guerra ni necesidad de conflicto”.
Pionyang sigue considerando al Sur como el «Estado más hostil», postura que reiteró este mes durante una sesión plenaria del Comité Central del Partido de los Trabajadores, y ha rechazado el diálogo intercoreano pese a la postura conciliadora del Gobierno de Lee.
