Inmaculada Tapia
Madrid, 13 jul (EFE).- Corales, estrellas de mar, conchas y caracolas, los accesorios de inspiración marina que más nos recuerdan a la infancia, se cuelan en el diseño de accesorios, junto a piedras como el coral o las turquesas; de pendientes a collares, de versiones discretas a maxi nos sumergimos en el espíritu de la Sirenita.
Kate Hudson luce durante sus vacaciones en Grecia una cadena de oro con una concha; Gigi Hadid, en el asfalto de la ciudad, también se suma a la tendencia con un colgante de colores en el que se intercalan conchas.
Ariel y sus seis hermanas no sabrían por cuál decantarse: delfines, caballitos de mar, tortugas y peces de colores, además de coloridas piedras en turquesa o tonos arena y piedra, se cuelan especialmente en propuestas de joyería, pero también en el estampado de pañuelos y en abalorios de bolsos.
Del lujo más extremo a la propuesta más sencilla, las opciones son diversas para conseguir frescura, color y diversión sobre la piel.
El gigante de la joyería francesa Chopard ha diseñado dos simpáticos peces; uno en oro blanco ético y otro en oro rosa ético, con diamantes y un zafiro que marca su ojo.
Swarovski incorpora a sus joyas el encanto y el brillo de las conchas en una colección en la son protagonistas y en la que su directora creativa, Giovanna Battaglia, las rodea de perlas, color y brillo, especialmente en collares y pendientes, e incluso horquillas para el pelo.
La firma de joyería Singularu es otra de las aliadas del mar; el nombre de una de sus gargantillas, Shelly Blue, lo dice todo, incorpora tres conchas maxi de cerámica azulada que dan un aire muy «original y rebelde» a la pieza, comentan desde la firma.
Su contribución a la tendencia se concreta en unos pendientes de estilo cortina, con una cascada de finas cadenas doradas con una caracola marina texturizada.

Coral, cuarzo y turquesas
Hay piedras que inevitablemente remiten a diseños marinos, tan habituales en los meses estivales, pero no excluyentes para el resto del año, que combinan a la perfección tanto con estilismos relajados como con otros más elegantes.
Es el caso del coral, una gema con un vibrante tono rojizo cargado de energía y luz que acopla a la perfección con engarces de oro o brillo y que permite que el rostro brille con su reflejo.
La firma Aristocrazy dibuja con ellos las formas de los corales marinos en pulseras y colgantes. Pero no es la única, Carbal rinde tributo al coral mediterráneo y las perlas con una pulsera que incluye en su diseño estrellas de mar.
Siguiendo la estela mediterránea, Carbal se inspira en las aguas de la costa italiana de Amalfi para crear un collar con turquesas y coral, una atractiva estética con cierre en plata.
Las cuentas de colores como la cuarcita verde evocan a las olas del mar, y ofrecen vitalidad y frescura al vestuario, así lo explican los creadores de Sure Jewels que las armonizan con conchas, caracolas o estrellas. Una firma que también propone piedras disformes, como las golpeadas por el mar, chapadas en oro en gargantillas y pendientes.
Otras de sus propuestas son claros ejemplos del estilo boho, piezas sencillas que permiten superponer unas cadenas sobre otras de distintos largos, una apuesta para un estilo más desenfadado.
