Desde que comenzó su primer año en la escuela secundaria Penn-Griffin School for the Arts, Grismery Romero Torres tenía claro que su meta era llegar a la universidad. Lo que quizás no imaginaba era que su disciplina, perseverancia y capacidad para transformar las dificultades en motivación la llevarían a obtener una beca completa en una de las instituciones más selectivas de Estados Unidos: Davidson College.
La joven, estudiante del distrito escolar de Guilford County Schools (GCS), fue aceptada en Davidson College, institución que admite aproximadamente al 13 por ciento de sus solicitantes y que figura constantemente entre las mejores universidades nacionales de artes liberales del país.
FORMACIÓN
Para Grismery, el camino hacia este logro comenzó mucho antes de presentar solicitudes universitarias. Desde la secundaria se involucró en programas académicos y de liderazgo como SEO Scholars NC, Guilford Guarantee y QuestBridge College Prep Scholars, iniciativas que le brindaron herramientas para prepararse académica y emocionalmente para la educación superior.
“Como estudiante que ha formado parte de la comunidad de GCS desde primer grado, siempre atesoraré el apoyo y la calidez que me brindaron durante estos 11 años”, expresó Romero Torres. “Desde las mañanas en Oak Hill Elementary hasta los ensayos después de clases en Penn-Griffin, aprendí lecciones de vida que llevaré conmigo a la universidad y más allá”.
ARTE
Su pasión por la danza contemporánea la llevó a elegir Penn-Griffin School for the Arts, donde encontró un ambiente que fortaleció tanto su talento artístico como su desarrollo académico. Sin embargo, detrás de cada logro existía una rutina marcada por la disciplina.

Durante cuatro años asistió todos los sábados, desde las 8:45 de la mañana hasta las 2:15 de la tarde, a la academia del programa SEO Scholars NC. Allí participó en cursos rigurosos, preparación para exámenes estandarizados, asesorías universitarias y visitas a campus. Sus mentores recuerdan que era, casi siempre, la primera estudiante en llegar.
TRAYECTORIA
Aunque naturalmente tímida, Grismery decidió salir de su zona de confort. Participó en el gobierno estudiantil, en el Service Learning Youth Council y en una academia de liderazgo juvenil impulsada por el Departamento de Policía de High Point y High Point University.
Además, aprovechó el programa Guilford Guarantee para tomar cursos universitarios mientras aún estaba en high school. Las clases en línea y los créditos adelantados le ayudaron a ganar confianza y a demostrar que podía afrontar las exigencias académicas de la universidad.

INMIGRANTE
Pero detrás de la estudiante ejemplar existe también una historia profundamente humana.
Grismery nació en El Salvador y llegó a Estados Unidos a los siete años junto a su madre para reunirse con su padre en High Point, Carolina del Norte. Aprender inglés y adaptarse a una nueva cultura no fue fácil. Se sentía diferente, insegura y avergonzada de ser inmigrante.
Recuerda especialmente cuando llevaba pupusas a la escuela y algunos compañeros reaccionaban con curiosidad o gestos incómodos. También le avergonzaba el viejo automóvil azul de su padre, al que él llamaba cariñosamente “El Luchador”.
“Era un carro viejo y muy ruidoso. Cuando mi papá me dejaba en la escuela, todos volteaban a verlo y yo sentía mucha vergüenza”, recordó.
Sin embargo, con el tiempo comprendió que aquellas miradas no eran de burla, sino de admiración. Esa reflexión terminó inspirando uno de los ensayos que presentó en su solicitud universitaria.
“Ahora quiero ser ese carro azul”, escribió. “Quiero tener ese carácter luchador y llamar la atención no por miedo a ser diferente, sino por orgullo”.

SUPERACIÓN
Hoy, convertida en estudiante universitaria de primera generación, Grismery Romero Torres representa el sueño de muchos padres inmigrantes: que el sacrificio abra las puertas de un mejor futuro para sus hijos.
En Davidson College, asegura, seguirá siendo ese “carro azul” que nunca deja de avanzar, incluso frente a los desafíos más difíciles.
