Foxborough (EE.UU.), 25 jun (EFE).- Noruega está siendo una de las revelaciones del Mundial 2026, impulsada por los dobletes de Erling Haaland y una llamativa hinchada vikinga. Una selección ligada a la que disputó la Copa del Mundo de 1994 también en Estados Unidos por tres apellidos: el propio Haaland, Sorloth y Thorstvedt.
Erik Thorstvedt era el portero de aquella Noruega en 1994, Goran Sorloth uno de sus goleadores y el polivalente Alf-Inge ‘Alfie’ Haland defendía el lateral derecho.
Treinta y dos años después, sus apellidos vuelven a estar en las camisetas de Noruega en un Mundial de la mano de sus hijos, Kristian, Alexander y Erling.
La eliminación más amarga

Erling, Alexander y Kristian ya han mejorado, tras haber sellado la clasificación para las eliminatorias en solo dos partidos, lo conseguido por sus padres en 1994, cuando Noruega fue eliminada en la fase de grupos con muy mala suerte.
Ese Grupo E en el que Noruega cayó en 1994 junto a Italia, México e Irlanda es todavía hoy el único en la historia mundialista en el que los cuatro equipos han terminado con los mismos puntos, cuatro, además de la misma diferencia de goles.
Noruega empezó con muy buen pie, con un triunfo 1-0 ante México en el desaparecido RFK Stadium de Washington, pero después cayó 1-0 frente a Italia -su gran verdugo en los Mundiales- y cerró la fase de grupos con un empate 0-0 ante Irlanda.
La FIFA tuvo que recurrir a los goles a favor para el desempate y Noruega, con solo uno, acabó última del grupo y fue la única selección eliminada.
Era la segunda participación de Noruega en un Mundial y la primera en 56 años, desde su debut en Francia 1938. Thorstvedt y Haaland fueron titulares en los tres partidos, mientras que Sorloth entró en el último ante Irlanda.
«Mi padre (Goran Sorloth) estaba en la última etapa de su carrera, así que estaba feliz de poder jugar el Mundial. Lo hicieron bastante bien, estuvieron a punto de clasificarse para la siguiente ronda. Para él, fue la forma perfecta de cerrar su carrera internacional», explicó el delantero del Atlético de Madrid.
La nueva generación eleva el listón

En este 2026, Noruega ha regresado a un Mundial en Estados Unidos tras 28 años de ausencia, desde Francia 1998. Pero esta vez, la generación de los hijos está escribiendo una historia distinta.
Noruega logró por primera vez en un Mundial ganar sus dos primeros partidos, por 4-1 ante Irak y por 3-2 frente a Senegal, con sendos dobletes de Haaland, sellando así su clasificación en un Grupo I en el que también está Francia.
De hecho, este viernes, en el Gillette Stadium de Foxborough -el hogar de los New England Patriots de la NFL-, se jugarán ante ‘Les Bleus’ la primera plaza del grupo con la tranquilidad del deber cumplido.
El gran desafío para los vikingos noruegos llegará en la segunda fase, ya que nunca han superado una eliminatoria, tras caer en octavos tanto en 1938 como en 1998 ante Italia.
Haaland reconoció «haber estado hablando» con su padre sobre la experiencia de 1994.
«Me dijo que es como tres finales, en las que te juegas la vida. Y por eso en cada Mundial se ve a veces a una selección inferior ganar a una de las mejores. Tienes tres partidos y, si no rindes, estás fuera. Es algo muy simple, pero también muy difícil», remarcó el delantero del Manchester City.
Por Albert Traver
