París, 10 jul (EFE).- El Gobierno francés activó este viernes un nuevo plan dirigido particularmente a proteger a las personas más vulnerables ante la ola de calor que afecta al país desde la semana pasada, y que se amplía con una décima parte del país en alerta máxima, que se duplica con creces el sábado.
La portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, anunció la puesta en marcha de ese nuevo plan ORSEC para calores extremos en los nueve departamentos que este viernes están en alerta roja (de los 101 que hay en Francia), en el cuadrante noroeste del país, que pasarán a ser 24 el sábado, lo que incluirá la región de París.
En una entrevista al canal TF1, Bregeon destacó que ese dispositivo implicará que se van a «abrir centros de refresco para poner a resguardo a los más vulnerables», es decir sobre todo personas mayores pero también los sin techo.
La portavoz explicó que se trata de aprovechar la «experiencia de las últimas olas» de calor, y en particular la necesidad de prestar atención a «las personas más vulnerables, las que están solas, con frecuencia en las ciudades, de edad avanzada».
En la pasada ola de calor de finales de junio se constató un fuerte incremento de la mortalidad en ese colectivo.
En su página web, el Gobierno recuerda que había presentado una primera versión de este plan ORSEC para calores extremos el pasado 2 de julio con el objetivo de «organizar una respuesta coordinada de todos los actores públicos».
Organiza, en particular, acciones para proteger a personas vulnerables a través de un registro de centros que les pueden acoger en cada departamento, lo que significa instalaciones frescas y accesibles que deben estar disponibles en función de las alertas de los servicios meteorológicos, en las que se hará un control sanitario sistemático a quienes acudan.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, preside esta mañana una reunión interministerial para coordinar la gestión de esta nueva ola de calor que, según Météo France, se va a prolongar al menos hasta el 14 de julio, el día de la Fiesta Nacional en Francia.
Esta pasada madrugada, las mínimas han sido particularmente elevadas en buena parte del cuadrante noroeste de Francia, y así a las 05.00 horas (03.00 GMT) los termómetros estaban en 25 grados en Nantes y Cognac, 24 en Niort y Limoges, 23 en París y Toulouse y 20 en Rennes.
Por la tarde, las máximas van a subir en la mayor parte del territorio francés y se situarán entre 38 y 40 grados en Poitou Charente, así como en el sur de las regiones Pays de la Loire y Centre Val de Loire. En el resto de la mitad norte, se situarán en una horquilla de entre 36 y 38 grados (37 en París), con la excepción de las regiones Hauts de France y Alsacia, donde se quedarán en 32-35.
