Venecia (Italia), 17 jun (EFE).- El rey Felipe VI advirtió hoy de que Europa no se puede permitir «llegar tarde» en el campo de la inteligencia artificial (IA) porque eso equivale a «depender de las decisiones tomadas por otros» e hizo un llamamiento a la «acción e incluso a la audacia», durante la cumbre anual de COTEC.

El monarca español participó en la clausura de la XIX Cumbre COTEC Europa, celebrada entre el martes y el miércoles en Venecia (Italia) bajo el lema «Repensar el trabajo en la era de la IA», junto al presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, y el de Portugal, António José Seguro

«Necesitamos que la IA se adapte a lo que somos y nos acompañe en lo que aspiramos a ser. Y eso nos plantea un dilema: por un lado, no podemos construir el futuro digital europeo de espaldas a nuestras leyes, a nuestras libertades ni a nuestra tradición humanista, y eso nos llama a la reflexión y a la cautela», reflexionó el monarca.
Y añadió: «Por otro lado, no nos podemos permitir llegar tarde. Porque en un mundo como el actual, llegar tarde equivale a depender de las decisiones tomadas por otros. Eso nos llama a la acción e incluso a la audacia».
Según el rey, aunque la IA puede mejorar la eficacia y la eficiencia, también puede, «sin los debidos cauces normativos e institucionales», contribuir a «degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ensanchar las desigualdades».
«La aceleración tecnológica, la competencia global, las tensiones geopolíticas y la necesidad de reforzar la autonomía estratégica se juegan, también —y me atrevería a decir que, sobre todo— en el terreno europeo» advirtió durante su discurso en la Fundación Giorgio CIni, en la isla veneciana de Sant Giorgio.
También aludió a la primera encíclica del papa León XIV, «Magnifica Humanitas», dedicada a la protección de la dignidad humana ante la revolución de la inteligencia artificial, y recordó la reciente visita del pontífice a España.
En el texto, el papa «insta a que toda automatización siga estando al servicio de la dignidad humana y del bien común», una reflexión que el rey calificó de «especialmente pertinente en este foro».
Felipe VI trazó un paralelismo histórico con el Renacimiento y los recelos que en su día generó la imprenta, y subrayó que el cambio tecnológico actual «puede embridarse o modularse, pero no detenerse, porque vivimos en él».
Por ello, instó a transformar esta realidad “en la que ya vivimos” en «un vector de libertad, de inclusión y de calidad de vida para todos del que todos podamos participar, mediante la educación y el conocimiento».
También destacó que la alianza entre los COTEC de España, Italia y Portugal adquiere una relevancia renovada para proyectar hacia el resto de Europa el conocimiento de los ecosistemas de innovación del sur del continente.
«Europa necesita la aportación de sus empresas, universidades, centros de investigación y organizaciones sociales», añadió.
Felipe VI concluyó su intervención reafirmando que COTEC es una «voz cualificada y pertinente del sur de Europa», llamada a servir de guía, impulso y confianza ante los retos del futuro».
El rey adelantó que el próximo simposio se celebrará en España aunque no desveló el lugar concreto.
Por su parte, António José Seguro, que intervino después del rey, alertó de que la inteligencia artificial «no es neutral ni lo ha sido nunca», advirtiendo que los sistemas tecnológicos reproducen los valores e incentivos de quienes los financian.
Frente a la carrera global dominada por los modelos de mercado de Estados Unidos y de control estatal de China, Seguro defendió con firmeza la construcción de una «vía europea» que sitúe el desarrollo, los derechos y la democracia en el centro, y que sea «exigente en los derechos y ambiciosa en la creación de valores».
El último en intervenir fue el presidente de Italia, Sergio Mattarella, quien advirtió que el control de estas nuevas herramientas está quedando en manos de «un número muy reducido de entidades privadas» que están invadiendo ámbitos reservados hasta ahora a la responsabilidad de los Estados y de las organizaciones internacionales, empezando por la carrera espacial.
Según Mattarella, estas corporaciones se han convertido en corporaciones tan poderosas que «pretenden ignorar, cuando no arrollar, cualquier norma».
Las cumbres COTEC sobre innovación europea, donde se dan cita políticos, académicos y empresarios de España, Portugal e Italia, se celebran de forma anual y para acogerlas se turnan los tres países.
