Austin, 9 jul (EFE).- La familia de Lorenzo Salgado, el migrante mexicano que murió el martes tras ser baleado por de un agente del Servicio de Inmigración y Aduana (ICE) en Houston (Texas), aún no ha recibido el cuerpo, denunció hoy la organización LULAC.

Antes de llevar a Salgado al hospital Ben Taub, donde falleció, los agentes gubernamentales lo despojaron de sus documentos de identidad y su celular, al igual que confiscaron el auto que manejaba y con el que iba de camino al trabajo, con otros tres hombres, también migrantes latinos, cuando fue interceptado por ICE, señaló Juan Proaño, director de LULAC, durante una llamada con reporteros.
El hospital, por lo tanto, ingresó a Salgado como «John Doe», el nombre genérico que se utiliza en EE.UU. para registrar a personas cuya identidad no ha sido determinada.
Las autoridades sanitarias «tuvieron que obtener información biométrica de su familia para confirmar su identidad y no confirmaron su muerte hasta más de 24 horas después del tiroteo», según indicó el activista.
El centro de salud está pidiendo que un familiar autorizado reclame el cuerpo de salgado pero ya que su esposa, cuyo nombre aún se desconoce, es también migrante y está en el país sin un estatus legal, LULAC está trabajando con abogados para que se le conceda a uno de sus hijos la «potestad para reclamar el cuerpo».
«Merece un funeral», agregó Proaño. LULAC indicó a su vez, en un vídeo publicado en redes sociales, que la familia está solicitando que se conserve toda la evidencia «relacionada» con la muerte de Salgado, al igual que las autoridades les entreguen todas sus pertenencias, incluyendo el automóvil.
Los demás ocupantes del vehículo —su hermano, Víctor Salgado Araújo, y sus compañeros Daniel Tirado Pantoja y José Trinidad Rojas— también eran migrantes y fueron detenidos por los agentes de ICE que rodearon la camioneta.
Tanto la familia de Salgado como legisladores, políticos demócratas y activistas han exigido en los últimos días que se lleve a cabo una investigación completa, independiente y transparente sobre el incidente que pueda esclarecer por qué el agente disparó y mató al hombre.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), del que forma parte ICE, indicó este miércoles que su agencia abrió ya una pesquisa interna sobre el incidente.
Los agentes se acercaron a la camioneta de Salgado como parte de un operativo «específico» para detenerlo por encontrarse en situación migratoria irregular, según la versión del Gobierno.
Durante la intervención, el hombre «ignoró las instrucciones» de los agentes e intentó arrollarlos con su vehículo, dijo a EFE un portavoz del DHS.
Las autoridades aseguran que, como consecuencia, uno de los agentes disparó «en defensa propia» e hirió al hombre, que fue trasladado a un hospital local, donde falleció.
Al menos seis personas han muerto este año por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos, entre ellas los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renée Good, durante un amplio operativo desplegado en Minnesota en enero.
