Nueva York, 7 jul (EFE).- Los bomberos de Nueva York desalojaron este martes un rascacielos que estaba en obras y que antiguamente fue la sede de la farmacéutica Pfizer, situado a pocos pasos de la estación Grand Central de Manhattan, ante el temor de un posible colapso de la estructura, sin que se registraran heridos.
La emergencia se produjo después de que los bomberos recibieran, poco antes de las 8 de la mañana, una llamada por la caída de ladrillos en el edificio situado en el número 235 de la calle 42 Este, un inmueble de 38 pisos, según informaron The New York Times y el New York Post.
A mediodía, el Departamento de Bomberos indicó en X que sus efectivos siguen en el lugar, mientras las autoridades están «investigando reportes de potenciales problemas estructurales» y aconsejan a la población evitar la zona.
Durante una inspección, las autoridades detectaron que dos columnas de soporte en el interior del edificio estaban cediendo y que varios pisos superiores presentaban hundimientos, de acuerdo con los medios.
El edificio estaba siendo sometido a reformas para convertir parte de los pisos de oficinas en viviendas y añadirle al menos otros 10 pisos de altura, dijeron fuentes conocedoras del asunto al Post.
Los trabajadores de la construcción que se encontraban en el inmueble fueron evacuados y, como medida de precaución, las autoridades ordenaron también el desalojo de nueve edificios en torno al rascacielos al inicio de la tarde, incluyendo un hotel y una escuela infantil.
«Afortunadamente, no ha habido lesiones que reportar por el momento, todos los trabajadores están a resguardo, el edificio ha sido evacuado, varios edificios altos en la zona están siendo evacuados también en este momento y una escuela con unos 400 niños también ha sido evacuada», indicó a los medios el alcalde, Zohran Mamdani.
