Tokio, 3 jul (EFE).- El rendimiento de la deuda japonesa a diez años alcanzó este viernes el 2,81 %, su nivel más alto desde mayo de 1997, manteniendo la tendencia al alza de los últimos meses entre la preocupación por la inflación del país y la inestabilidad en Oriente Medio.
Los bonos subieron hasta situarse temporalmente en la cifra más alta en casi treinta años, ante un aumento de la especulación de que el Banco de Japón (BoJ) ralentice las subidas de tipos de interés y se produzca una aceleración de la inflación, según informa NHK.
El alza de los bonos viene motivado por la reciente subida al 1 % de los tipos de interés de referencia a corto plazo por parte del BoJ, el nivel más alto en tres décadas, con el fin de contener los riesgos de la inflación derivados del alza de los precios del petróleo y la debilidad del yen.
Este aumento también se produce en medio de la continua depreciación de la divisa japonesa, que este martes cayó hasta las 162 unidades por dólar, alcanzando su nivel más bajo desde 1986, después de que un intervención en el mercado por las autoridades niponas en abril y mayo que solo tuvo efectos temporales.
Japón ya viene experimentando una subida continuada del rendimiento de los bonos a largo plazo, debido a la política expansiva de la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, ante una situación presupuestaria delicada para el país, el más endeudado de las grandes economías.
