Londres, 19 jun (EFE).- El debate sobre una posible vuelta del Reino Unido a la Unión Europea (UE), conocido como ‘Rejoin’, lo ha abierto una facción del Partido Laborista, pero esa posibilidad suscita abundantes dudas entre los expertos, que se preguntan qué condiciones se establecerían para el reingreso y si el club europeo estaría dispuesto a aceptarlo.
El referéndum del Brexit del 23 de junio de 2016 dejó al Reino Unido profundamente polarizado, puso a prueba el tradicional bipartidismo entre laboristas y conservadores y dio paso al ascenso de formaciones populistas, tanto de derecha como de izquierda. Los primeros, a favor de permanecer fuera de la UE, y los segundos, por volver a ella.
A la derecha, y en creciente ascenso, se encuentra el partido Reform UK de Nigel Farage, el político que no cejó en sus críticas contra la UE mientras era europarlamentario -en 1990 y 2020- y que mantiene aún su rechazo a cualquier intento de volver a la UE. A la izquierda del auge populista están los Verdes de Zack Polanski, proeuropeo.
¿Mejorará el crecimiento un eventual ‘Rejoin’?
Tras el debate sobre un ‘Rejoin’ está el factor económico, ya que el crecimiento británico se ralentizó tras el plebiscito debido a la incertidumbre que eso generó, pero también porque el país no termina de repuntar diez años después de la consulta. El crecimiento británico para este año está estimado en apenas el 0,8 o 0,9 %.
Desde la celebración del referéndum, no obstante, el Reino Unido, al igual que la UE, ha tenido que lidiar con el impacto de la pandemia, la inflación causada por la guerra en Ucrania y un encarecimiento del petróleo por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
En este contexto, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha hablado de darle un nuevo impulso a la relación con la UE, y un sector de su formación -como ha sido el caso del exministro de Sanidad Wes Streeting- habla ya abiertamente de volver al bloque europeo.
Pero el rumbo que tomará el Gobierno sobre este tema dependerá de si Starmer continúa al frente del Gobierno, después de que el primer ministro haya visto desafiado su liderazgo en el laborismo por Streeting y por el alcalde de Manchester, Andy Burnham.
Una decisión que no puede tomarse a la ligera
Cualquier Gobierno británico «necesitaría más que una ventaja en las encuestas para reincorporarse» a la UE, dijo a EFE el profesor de Economía y Políticas Jonathan Portes, del King’s College London.
«Necesitaría una mayoría sólida, un mandato electoral claro y la confianza de que la UE negociaría términos que pudieran superar una campaña de un referéndum», agregó, unos requisitos que «son difíciles de cumplir».
A la UE -razona Portes- le preocuparía que el Reino Unido regrese solo para volver a abandonarla, y por lo tanto -añadió- «cualquier solicitud de readmisión requeriría un compromiso creíble», y no una simple mayoría coyuntural del gobierno laborista. Además «el Reino Unido debería saber que encontrará condiciones menos favorables que las que tenía antes de 2016».
Hay además dudas de que la opinión pública británica haya virado significativamente en relación a la UE: una cosa es lamentar que el país se encuentre ahora en peor posición, y otra muy distinta desear retornar al bloque comunitario y reconocer un error colectivo.
En contra del ‘Rejoin’ juega el argumento del PIB: la Unión Europea ha perdido ‘atractivo’ en su lugar en el mundo, porque si en 2016 su PIB colectivo suponía un 22 % del PIB mundial, diez años después ese porcentaje ha bajado hasta un 15 %, en beneficio de EE.UU. o de los países asiáticos.
En otras palabras, la UE brilla ahora menos que en 2016.
El argumento del ‘Rejoin’: los ingresos fiscales
Por otra parte, la economía británica no ha estado bien desde la crisis crediticia de 2008, y el Brexit «ha empeorado mucho las cosas», recordó a EFE el profesor de Política de la Universidad de Cambridge Peter Sloman.
El Gobierno de Starmer llegó al poder hablando de lograr el crecimiento económico, pero le ha resultado muy difícil conseguirlo, y «reincorporarse a la UE es una posible palanca de crecimiento que el Estado británico podría utilizar para reactivar el crecimiento, lo que generaría ingresos fiscales», señaló Sloman.
Para este experto, es razonable que el laborismo hable de retorno, porque «gran parte de la militancia del Partido Laborista es ampliamente proeuropea».
«Entonces, quienes estén pensando en presentarse a las elecciones para el liderazgo probablemente harán declaraciones proeuropeas», agregó.
Viviana García
