São Paulo, 18 may (EFE).- La crisis climática se manifestó con intensidad en Latinoamérica en 2025, con episodios de calor extremo «sin precedentes», temperaturas por encima de la media, reducción de los glaciares andinos y un aumento de los niveles del mar más rápido que la media mundial en algunas zonas de la región.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo de las Naciones Unidas, ha divulgado este lunes en Brasilia el informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe 2025, que pone de relieve una tendencia al calentamiento más intensa combinada con lluvias más extremas.
«México presentó un mayor grado de calentamiento y Centroamérica y Sudamérica están dentro de los cinco años más cálidos registrados desde el inicio de las mediciones», ha afirmado José Marengo, del Centro Nacional de Vigilancia y Alerta Temprana de Desastres Naturales (Cemaden) de Brasil, autor principal del reporte, en un acto en Brasilia.
Olas de calor y sequías prolongadas
Latinoamérica, hogar de casi 700 millones de personas, experimentó el año pasado «olas de calor recurrentes e intensas», con temperaturas muy por encima de los 40 °C en amplias zonas de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica.
Para algunos de estos episodios no hubo precedentes, como los 52,7 °C alcanzados en Mexicali -nuevo récord en México-, o el máximo histórico registrado en la ciudad brasileña de São Paulo (37,2 °C).
En Río de Janeiro se rozaron los 45 °C, al igual que en Mariscal Estigarribia (Paraguay).
Las olas de calor y las sequías, que también castigaron amplias zonas latinoamericanas, presionan los sistemas de salud pública y ya han causado grandes pérdidas en la producción de alimentos, según Marengo.
Igualmente se traducen en pérdidas humanas. De acuerdo con los datos recogidos por la OMM, se calcula que entre 2012 y 2021 hubo aproximadamente 13.000 muertes anuales atribuibles al calor en la región.
Para este año, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, ha advertido en un vídeo divulgado durante el lanzamiento del informe que cada vez es más probable que el fenómeno de El Niño sea «intenso», lo que puede implicar grandes cambios en el régimen de lluvias durante los próximos meses.
Océanos más calientes y retroceso de los glaciares
Eso en tierra. El calentamiento de los océanos continúa en toda la región, conforme a la OMM.
En el mar Caribe y el golfo de México, las temperaturas de la superficie del agua observadas en 2025 nunca antes habían sido tan altas. Asimismo se alcanzaron valores históricos frente a la costa de Chile.
El calentamiento de los océanos contribuye, además, a la subida del nivel del mar, que está aumentando más rápido que la media mundial en algunas zonas bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe.
«La mayor parte de las ciudades de Latinoamérica están en áreas costeras y la elevación del nivel del mar favorece la intensificación de los ciclones», ha explicado Marengo.
Detrás de la subida del nivel del mar también está la reducción de los glaciares andinos, que alimentan la cuenca del Amazonas y son fuente vital de agua para unos 90 millones de personas.
El informe avisa que estos glaciares están perdiendo masa de hielo a «un ritmo acelerado», fenómeno agravado por el aumento de la demanda de agua.
Ciclones tropicales «devastadores»
Según los datos de los últimos 50 años, muchas partes de Latinoamérica se encaminan hacia periodos secos más largos y eventos lluviosos más intensos.
Así, en varios países se reportaron en 2025 fuertes precipitaciones que provocaron crecidas repentinas, deslizamientos de tierra, inundaciones y, como consecuencia, decenas de muertos, miles de evacuados y pérdidas económicas considerables.
Hay multitud de ejemplos. Junio de 2025 fue el mes más lluvioso jamás registrado en México, mientras que las precipitaciones en Venezuela superaron el año pasado en cerca de un 300 % los valores normales para ese país.
Por otro lado, se formaron 18 tormentas con nombre en el Pacífico Oriental y 13 en la cuenca atlántica durante la temporada de huracanes de 2025, algunas especialmente destructivas.
El huracán Melissa fue uno de los más potentes y el primero de categoría 5 en tocar tierra en Jamaica.
Su paso por ese país dejó 45 muertos y pérdidas económicas de cerca de 9.000 millones de dólares (7.750 millones de euros), equivalentes al 41 % de su producto interior bruto.
«Todos estos impactos nos obligan a transformar la información científica en mejores decisiones, mejores servicios climáticos y mejores sistemas de alertas tempranas que protejan a nuestras comunidades», concluye Julián Báez, director de la Oficina Regional de la OMM para las Américas.
