Austin, 17 jun (EFE).- Las autoridades migratorias de Estados Unidos mantienen detenido al activista colombiano de izquierda Beto Coral, quien se encuentra en proceso de deportación pese a tener una solicitud de asilo pendiente, según confirmó EFE.
El activista tenía un permiso de trabajo vigente al momento de su detención y tramitaba una solicitud de asilo por persecución política y amenazas de muerte recibidas en Colombia, según detalló a EFE Gimena Sánchez, directora para los Andes de la organización WOLA, que ha apoyado el caso de Coral desde 2020.
Al ser consultado por EFE sobre la detención, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, en inglés) se refirió a Coral como un «extranjero ilegal» y aseguró que violó las leyes estadounidenses al permanecer en el país después del vencimiento de su visa.
«Coral-Garrido permanecerá bajo custodia de ICE mientras continúan los procedimientos para su deportación», indicó un portavoz del DHS a EFE. «Estar detenido es una elección. Animamos a todos los extranjeros que se encuentran ilegalmente en el país a tomar el control de su salida mediante la aplicación CBP Home», añadió.
Coral fue detenido el martes por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Arizona. En un audio difundido en redes sociales por legisladores colombianos, Coral denunció que los agentes que lo arrestaron le informaron que la orden de detenerlo provenía, «supuestamente», del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
El Departamento de Estado no respondió a una solicitud de comentarios de EFE sobre esta denuncia.
WOLA, una organización defensora de los derechos humanos en Latinoamérica, teme que la vida de Coral corra peligro si es enviado de regreso a Colombia.
«Él ha recibido amenazas de muerte e intimidación por sus posturas. Una persona que ha sido señalada tan abiertamente, si es deportada a Colombia, corre un alto riesgo de que le ocurra algo», indicó Sánchez.
La detención de Coral tuvo lugar días después de que el activista participara en una protesta en Miami, transmitida en redes sociales, contra Abelardo de la Espriella, candidato de derecha a la Presidencia de Colombia.
El martes por la mañana, De la Espriella, quien también es ciudadano estadounidense y cuenta con el respaldo explícito del presidente Donald Trump, publicó en redes sociales una imagen en la que hacía un guiño al subsecretario de Estado Christopher Landau, autodenominado «quitavisas», en referencia a su campaña para revocar visas a extranjeros que considere una amenaza para los intereses de Estados Unidos.
«Habrá buenas noticias para los colombianos patriotas en el exterior», escribió De la Espriella.
Sánchez considera que la detención de Coral se enmarca en una tendencia de políticos o funcionarios afines a Trump que han utilizado su influencia en Estados Unidos para «neutralizar o vengarse» de sus críticos y opositores.
El Gobierno de Trump, además, «ha dejado claro» que no tiene problema en expulsar a personas cuyas actividades en Estados Unidos desaprueba, agregó.
Durante la Administración republicana se han documentado varios casos de migrantes, incluidos algunos con estatus legal, como residentes permanentes, que han sido deportados o detenidos en relación con sus actividades, discursos políticos o por preocupaciones vinculadas a la «seguridad nacional».
De la Espriella, quien antes de su incursión en la política desarrolló una carrera como abogado penalista, se enfrenta este domingo al progresista Cepeda en una ajustada segunda vuelta.
En la primera vuelta, De la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos, mientras que Cepeda consiguió 9,7 millones.
