Naciones Unidas, 7 jul (EFE).- Estados Unidos se opuso este martes sin éxito a la celebración de un debate en la Asamblea General de la ONU solicitado por Cuba sobre el bloqueo que el país norteamericano impone a la isla.
Con 136 votos a favor, 9 en contra -entre ellos EE.UU., Argentina e Israel- y 30 abstenciones, finalmente la Asamblea aceptó celebrar el debate propuesto por Cuba, que gira en torno a la necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero estadounidense sobre ese país.
«Pregúntense: ¿qué estamos haciendo exactamente aquí? ¿Esta reunión liberará a los presos políticos de Cuba? ¿Devolverá los salarios robados a los médicos cubanos enviados al extranjero?», expresó el representante de EE.UU. para la Gestión y Reforma de la ONU, Jeff Bartos, antes de la votación.
«No estamos hablando de los más de 800 presos políticos que mantiene detenidos el régimen cubano. ¿Tienen hoy electricidad? ¿Tienen luz para leer, escribir, rezar y sobrevivir, o están sentados en la oscuridad mientras los funcionarios del régimen preparan sus argumentos aquí en Nueva York?», cuestionó.
Por su parte, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, aseguró en la Asamblea que EE.UU. y, en especial, su Departamento de Estado, «difunden la mentira de que el bloqueo no se dirige contra el pueblo cubano, sino solamente contra el Gobierno».
«El Gobierno de Estados Unidos impone a estados soberanos que abandonen su relación con Cuba no por interés propio ni desventajas comerciales, sino por el dictado de un régimen ajeno, que se supone no tenga jurisdicción ni autoridad sobre la actividad de ciudadanos y empresarios fuera de sus fronteras», apostilló.
Así, aseveró que Cuba «rechaza la pretensión de que se dicte desde otro país la forma de Gobierno, el modelo económico y las relaciones exteriores que debe adoptar» el país.
Cuba vive una profunda crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por el asedio petrolero de EE.UU., una medida calificada por las Naciones Unidas como contraria al derecho internacional y que ha paralizado casi totalmente su economía.
Al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., se sumaron en mayo sanciones a toda aquella persona o entidad que apoye al Gobierno cubano o que opere en sectores claves como la energía, la defensa, las finanzas y la minería.
La Asamblea General debate anualmente esta cuestión a petición de Cuba y suele aprobar un texto que reclama el levantamiento del embargo estadounidense, aunque esas resoluciones no tienen carácter vinculante. EFE
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