Redacción deportes, 1 jul (EFE).- El serbio Novak Djokovic alcanzó por vigésima vez en su carrera, a los 39 años, la tercera ronda de Wimbledon, que ha ganado en siete ocasiones, tras vencer con autoridad, sin contratiempos, al griego Stefanos Tsitsipas por 6-3, 6-4 y 6-2 en una hora y 40 minutos.
No hace mucho este cara a cara, ahora de segunda ronda, hubiera sido un alentador duelo del tramo final de cualquier gran torneo. Incluso de un Grand Slam. Sin embargo, el declive del heleno, ha relegado el enfrentamiento a un partido prematuro.
Aun así, tuvo su sitio en la pista central del All England Club, en horario estelar y techado, por la advertida falta de luz. No hubo color y el serbio, que persigue su octavo trofeo en Wimbledon e igualar a Roger Federer y el vigésimo quinto grande en su carrera, sacó adelante el compromiso. En tercera ronda se enfrentará al francés Arthur Rinderknech que ganó al estadounidense Martin Damm.
Tras los apuros y la irregularidad mostrada en el primer encuentro de la presente edición en el All England Club, cuando necesitó cuatro mangas para sacar adelante el choque contra el chino Yibing Wu, 102 del mundo, consiguió su victoria 104 en Londres, una menos que las que obtuvo el helvético ya retirado. Si gana a Rinderknech, será el Grand Slam en el que el serbio haya logrado más victorias.
Por duodécima vez consecutiva, trece en total, Djokovic ganó a Tsistipas para alcanzar la tercera ronda en Londres por vigésima vez. Doce saques directos, un 88 por ciento de puntos ganados con el primer saque y 33 tiros ganadores, le dieron su vigésima presencia en tercera ronda.
«Estoy muy contento y disfruto cuando juego así. En el tercer set he estado al mejor nivel al resto en mucho tiempo y es que tenía menos presión también», señaló sobre la pista Djokovic que valoró el esfuerzo de Tsitsipas en los primeros parciales.
«Sacó bien al principio pero luego falló varios primeros saques y con los segundos he tenido oportunidades», añadió el balcánico que asumió el hecho de haber jugado en pista cubierta por la falta de luz pero confió en jugar «al aire libre el próximo».
«Me siento genial. He jugado en l pista central de un torneo con el que soñaba cuando era niño y soy un privilegiado al saltar a la pista con más de trienta años», subrayó.
La broma con la recogepelotas

En un intercambió, Djokovic pidió a una recogepelotas que le cortara la etiqueta de la camiseta con una tijeras. El serbio fingió que le había cortado a él y la chica lo lamentó. «Ocurren cuando ganas dos sets a cero. Tenía tiempo porque Tsitsipas se estaba cambiando. Lo siento si la he asustado. Ha sido una broma», explicó el serbio.
Djokovic y Tsistipas llegaron a jugar finales de Grand Slam. Como en Roland Garros 2021 y en el Abierto de Australia del 2023. Ahora espera al francés Rinkderknech.
Santiago Aparicio

