Basking Ridge (EE.UU.), 17 jun (EFE).- El lateral Danilo reconoció este miércoles que la selección brasileña no tiene hoy la madurez de rivales como Francia o Argentina, lo que no significa, según dijo, que no puedan hacer un buen papel y llegar lejos en el Mundial 2026.

Con Carlo Ancelotti a los mandos de la Canarinha desde hace un año, el defensa del Flamengo y exjugador del Real Madrid admitió que el equipo aún no ha creado una identidad propia y que los «cambios constantes» influyen en la ansiedad de los futbolistas.
«Tenemos que ser claros: no tenemos la madurez que tiene Francia o Argentina, lo que no quiere decir que no podamos hacer un buen papel y llegar lejos», dijo en una rueda de prensa en el hotel de concentración de la Canarinha, en Basking Ridge (Estados Unidos).
En este sentido, avisó que van a «sufrir» en esta Copa del Mundo y, en este sentido, recomendó desarrollar «espíritu de sacrificio».
Brasil se prepara para enfrentarse el viernes a Haití en Filadelfia, en la segunda jornada del Grupo C, después de un gris debut contra Marruecos (1-1).
Muchas de las preguntas de la rueda de prensa aún giraron en torno a la mala actuación de la ‘Seleção’ en su debut, el sábado pasado, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Danilo dijo incluso que «se asustó» del pésimo primer tiempo contra el cuadro africano.
No obstante, atribuyó el tropiezo a que las otras selecciones «han mejorado mucho» su nivel dentro de una evolución general en el mundo de fútbol que ha equilibrado a todos.
«Amigos míos, ¿vieron cómo Cabo Verde defendía contra España? Además de una línea de seis o siete defensas, se dejaron la vida en cada pelota» para «hacer algo bonito contra una de las favoritas», manifestó sobre ese partido que se saldó con un empate sin goles.
Con todo, el también exjugador del Manchester City señaló que la selección brasileña «siempre» estará en el primer escalón mundial porque «siempre va a tener buenos jugadores».
«Hay mucha gente ‘naciendo’ todos los días con mucha calidad. Cuando a veces dicen que una generación no es buena… solo puede ser una broma», reivindicó.
En este contexto, ejemplificó su visión con «la parábola del bambú chino».
«Uno pone una semilla y tiene que regar y cuidarla para que crezca una raíz por debajo, y solo después de cuatro-cinco años va a crecer muchos metros en poco tiempo», explicó.
