Bruselas, 9 jul (EFE).- El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, dijo este jueves que no existe «consenso» entre los países de la eurozona para poner en marcha una emisión de deuda común europea como la que hoy planteará España a sus socios pese a que todos coinciden en la necesidad de aumentar la inversión.
«En general estamos de acuerdo en que tenemos que tener ambiciones inversoras más altas, pero no siempre estamos necesariamente de acuerdo sobre los medios para financiarlas. Así que prevemos discutir un tema tan relevante como este en el Eurogrupo, pero ahora mismo no hay consenso sobre el tema», dijo a su llegada a la reunión de titulares de Economía y Finanzas de la eurozona.
En la misma, el vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa español presentará a sus homólogos una propuesta para crear un Mecanismo Europeo de Deuda Soberana que centralice en la Comisión Europea parte de las emisiones de deuda de los Estados miembros que deseen participar en el mismo, de modo que esta ponga bonos de la UE en el mercado y luego transfiera la financiación a los países.
Si todos participasen del mismo, y se centralizasen también las emisiones del fondo de rescate de la eurozona y su predecesor (MEDE y EFSF, respectivamente), se podrían emitir 850.000 millones de euros anuales en deuda común, lo que a la larga elevaría a estos bonos a la categoría de activos seguros, abaratando los costes de financiación para los Estados y reforzado el peso del euro como divisa global.
La propuesta se ha topado ya con el rechazo de Países Bajos y Finlandia, que junto a Alemania y el resto de países nórdicos tradicionalmente se han opuesto a estas emisiones que, por el contrario, sí ven con buenos ojos países como Francia o Grecia.
«De vez en cuando hay una nueva propuesta de eurobonos. Es una discusión vieja, probablemente no será la última, pero la respuesta siempre es la misma: no», dijo el ministro de Finanzas neerlandés, Eelco Heinen, a su llegada al encuentro.
Su homóloga finlandesa, Riikka Purra, insistió también en la negativa: «Nada de nueva deuda común a nivel de la UE. No es una solución y no es una opción para Finlandia», dijo.
Para reforzar el papel internacional del euro, dijo, su país aboga por «reforzar la demanda de activos denominados en euros a través de unas finanzas públicas creíbles», aumentar la productividad y profundizar en los mercados de capitales y el mercado único.
Por su parte, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, recordó que la UE ya cuenta con programas financiados con la emisión de deuda común, como el fondo de recuperación poscovid Next Generation, y que la Comisión Europea ha incluido en su propuesta para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) la posibilidad de recurrir a este método de financiación si es necesario para hacer frente a imprevistos.
Sobre la posibilidad de extender esta opción para otros fines, emplazó a la discusión entre los Estados miembros.
Precisamente al frente de la negociación sobre el MFP estará Irlanda, que este semestre ocupa la presidencia de la UE y cuyo ministro de Finanzas, Simon Harris, si bien no se pronunció sobre la propuesta española, recordó que una parte importante de la negociación consistirá en encontrar nuevas fuentes de financiación.
«Vemos muchas ideas sobre cómo a la gente le gustaría gastar el dinero, pero no muchas ideas sobre cómo les gustaría pagar por ello. Nuestro trabajo de ahora a octubre será escuchar a los Estados miembros», dijo.
