Washington, 16 jul (EFE).- La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este jueves que continúan los controles de tráfico por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras la muerte de dos personas durante sendos operativos migratorios en Maine y Texas.
«El Departamento de Seguridad Nacional ha impartido instrucciones verbales a todas las oficinas regionales del país para que sigan los controles a vehículos», respondió Leavitt a preguntas de los medios en su primera comparecencia tras haber dado a luz.
La secretaria de Prensa explicó que «el Departamento de Seguridad Nacional cree que las detenciones de vehículos son una herramienta necesaria para que los agentes del ICE continúen con su campaña de deportación de los peores delincuentes extranjeros indocumentados de nuestro país».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había rechazado este miércoles la suspensión temporal de los controles de tráfico.
Las muertes de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano de 52 años, el 7 de julio en Houston, Texas, y del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, el 13 de julio en Biddeford, Maine, se produjeron cuando ambos iban en sus vehículos y agentes de inmigración intentaron detenerlos.
Estos hechos han vuelto a poner el foco en el uso de la fuerza durante los operativos migratorios y también en la falta de controles y garantías para los ciudadanos.
Uno de los asuntos clave es el uso de cámaras corporales por parte de los agentes, y Leavitt aseguró que «más de la mitad de las oficinas regionales del ICE ya cuentan con ellas, y se prevé que el resto las reciba en un plazo de 60 días».
«El despliegue ha sido más lento de lo que hubiéramos deseado, pero esto se debe a la decisión de los demócratas de paralizar las actividades del DHS durante varias semanas», apuntó la Secretaria de Prensa.
Leavitt concluyó que esperaba que «muy pronto» todas las oficinas regionales del país tengan las cámaras corporales.
