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Capello, 80 años de mano dura y una obsesión por la victoria

Roma, 17 jun (EFE).- Una carrera de disciplina, carácter, reputación y mucha pizarra. Fabio Capello cumple este jueves 80 años tras una vida dedicada al fútbol y a un juego pragmático que lo reveló como un ganador nato, una forma de entender el ‘calcio’ que le valió el apodo de «El Sargento».

Poca discusión hay cuando se sitúa al italiano entre los entrenadores más prestigiosos de las décadas de 1990 y 2000, y su trayectoria es una clara muestra de ello.

Leyenda del Milan, con un gran impacto en el Real Madrid y el Roma, además de seleccionador de Inglaterra y Rusia, Capello convirtió su mano dura y su exigencia en una fórmula de éxito en el fútbol mundial. Su legado y su obsesión por el triunfo permanecen intactos.

Ahora, el exentrenador, que reside habitualmente en Lugano (Suiza), cerca de la frontera con Italia, participa de forma habitual en debates y programas deportivos como analista, siendo una de las voces más habituales de la opinión futbolística.

Entre los nombres que valora en los banquillos del fútbol actual destaca Cesc Fàbregas, de quien en abril, durante la entrega del premio Enzo Bearzot al mejor entrenador de la Serie A en Roma, que recibió el técnico catalán, afirmó a EFE que ha marcado la diferencia en Italia con un «estilo español».

Heredero del legado de Arrigo Sacchi

Nacido el 18 de junio de 1946 en San Canzian d’Isonzo, en la región de Friuli-Venecia Julia, comenzó su carrera como centrocampista de gran visión de juego y capacidad táctica en el SPAL, y, posteriormente, jugó en el Roma, el Juventus y el Milan, además de en la selección.

Con talento, inteligente y con llegada, conquistó cuatro títulos de Serie A -tres con el Juventus, uno con el Milan-, y quedó para el recuerdo su gol con la «Azzurra» en Wembley en 1973, que selló el triunfo italiano y permitió lograr la primera victoria histórica en suelo inglés.

Su transición a los banquillos fue tan natural como exitosa, con paso firme desde las categorías inferiores del Milan hasta que asumió el primer equipo en 1991, abriendo uno de los episodios más importantes del conjunto «rossonero».

Capello dio un golpe encima de la mesa desde el primer momento. Heredero del legado de Arrigo Sacchi, uno de los arquitectos del brillante Milan de finales de los años ochenta, el técnico italiano dotó al equipo de un mayor control del juego y lo transformó en una auténtica máquina competitiva.

Con figuras como Franco Baresi, Paolo Maldini y Dejan Savićević, aquel Milan alcanzó la cima del fútbol europeo al conquistar la Liga de Campeones de 1994 tras derrotar al Barcelona.

El italiano consolidó la imagen de un equipo prácticamente invencible, culminando su primera temporada con un campeonato de liga sin conocer la derrota. Con esas mismas hizo la maleta y se fue al Real Madrid.

Obsesión por ganar

En el conjunto merengue, al que llegó en 1996, Capello, como afirmó entonces, quería convertir al Madrid en el mejor equipo del mundo, pero ganando, no dando el espectáculo. Toda una declaración de intenciones.

Al mando del Madrid de jugadores como Clarence Seedorf, Roberto Carlos o Davor Suker, el técnico demostró su carácter en una plantilla repleta de egos. Tuvo desacuerdos con el presidente de entonces, Lorenzo Sanz, no llegó a convencer con su juego, pero llevó al equipo a ganar la liga 1996-1997 en la última jornada.

Cerró el breve episodio en Madrid con diferencias con la directiva y las dudas sobre el estilo de juego para regresar al Milan un año antes de tomar las tiendas del Roma, a quien condujo a la conquista del tercer ‘Scudetto’ de su historia, un logro que lo elevó definitivamente a la categoría de leyenda en la ciudad eterna.

Más tarde dirigió al Juventus, con el que ganó dos campeonatos que posteriormente fueron revocados por el escándalo del ‘Calciopoli’, antes de emprender una segunda aventura en el Real Madrid.

En su segunda oportunidad en el club blanco, en la temporada 2006-2007, mantuvo intactas los sellos distintivos que habían definido toda su carrera. Con un equipo liderado por Raúl González, Fabio Cannavaro, Ruud van Nistelrooy y David Beckham, volvió a conquistar la liga española tras una memorable remontada en la recta final del campeonato.

Capello trasladó después su experiencia a los banquillos de las selecciones nacionales de Inglaterra y de su última gran experiencia como entrenador, Rusia, antes de cerrar definitivamente una trayectoria de más de tres décadas en los banquillos en el Jiangsu Suning de la Superliga China.

A sus 80 años, «El sargento» es una figura de referencia cuando se habla de entrenadores ganadores, un técnico que construyó su prestigio a base de disciplina, y una inquebrantable obsesión por la victoria como seña de identidad.

Carlos Expósito

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