Tokio, 10 jul (EFE).- La Cámara Baja de Japón aprobó este viernes una revisión de la Ley de la Casa Imperial para mantener la sucesión masculina pese a la escasez de varones en la familia, gracias al respaldo del partido de la jefa del Gobierno, Sanae Takaichi, la primera mujer en llegar al poder en el país asiático.
La enmienda, sometida a votación horas después de que comenzaran las deliberaciones, recibió la luz verde de la coalición gobernante, formada por el Partido Liberal Democrático (PLD) y el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), y fue remitida a la Cámara Alta para su aprobación final, informó la agencia de noticias Kyodo.
La votación tuvo lugar una semana y media después de que el Gabinete de Takaichi aprobara el texto, debido a un bloqueo parlamentario de la oposición por lo que considera un enfoque autoritario de la coalición gubernamental, que ostenta más de dos tercios de la Cámara Baja (la más importante de las dos que conforman el Parlamento).
Medidas para garantizar el sistema familiar imperial
El proyecto incluye medidas para garantizar la sostenibilidad del sistema familiar imperial. Los dos pilares del documento son permitir que la familia adopte a descendientes varones de antiguas ramas familiares y que las mujeres conserven su estatus imperial incluso al contraer matrimonio con ciudadanos de a pie para poder seguir ejerciendo funciones representativas.
Si bien la propuesta prohíbe que los miembros adoptados por la familia imperial se conviertan en emperadores, permitiría que sus descendientes varones pudieran acceder al trono, lo que ha sido objeto de críticas por parte de la oposición por eliminar en la práctica la posibilidad de que las mujeres de la casa imperial nipona puedan ser herederas.
A pesar de que la idea de que una mujer acceda al trono del crisantemo cuenta con el apoyo de más del 80 % de la población, según una encuesta realizada por Kyodo en mayo, esta enmienda mantendrá el veto absoluto a que la princesa Aiko, primogénita de los actuales emperadores, Naruhito y Masako, pueda ser emperatriz.
Pérdida de impulso del debate
El sistema imperial japonés se rige por la Ley de la Casa Imperial de 1947, que establece una sucesión exclusivamente masculina y sitúa actualmente en el trono al emperador Naruhito, jefe del Estado simbólico, sin funciones de gobierno ni poder ejecutivo.
En 2005, cuatro años después del nacimiento de la princesa Aiko, un panel de expertos propuso al Gobierno del entonces primer ministro Junichiro Koizumi abrir la sucesión imperial a las mujeres ante la falta de herederos varones, iniciativa que perdió impulso tras el nacimiento en 2006 del príncipe Hisahito, último hijo del hermano menor de Naruhito, el príncipe heredero Fumihito de Akishino, y actualmente segundo en la línea sucesoria.
En el marco actual, Naruhito, de 66 años, solo tiene tres posibles herederos: su hermano Fumihito (60), su sobrino Hisahito (19) y su tío el príncipe Masahito de Hitachi (90).
Con la actual enmienda de la casa imperial, Hisahito se perfila emperador el futuro monarca de una familia cada vez más envejecida.
Takaichi ha mantenido una línea continuista respecto a la mencionada ley, subrayando la necesidad de preservar la tradición frente a los debates en torno a la línea sucesoria.
