Bruselas, 13 jul (EFE).- La Comisión Europea ha excluido productos como el cuero, los neumáticos recauchutados o la soja para siembra de la lista de productos afectados por la ley europea contra la deforestación, al tiempo que ha añadido otros como el aceite soluble o algunos derivados del aceite de soja.
En concreto, Bruselas ha adoptado una normativa que actualiza y simplifica la lista de productos cubiertos por esta ley, así como medidas sobre la presentación de declaraciones por parte de las empresas afectadas por la misma, que buscan «proporcionar mayor seguridad jurídica» de cara a su futura aplicación.
Alguna de las medidas ya fueron avanzadas en el paquete de simplificación legislativa que el Ejecutivo comunitario presentó a principios de mayo. Antes de entrar en vigor, los cambios serán consultados con el Parlamento Europeo y los Estados miembros y entrarán en vigor si nadie se opone.
Así, se excluyen del ámbito de aplicación del reglamento el cuero, las pieles de bovino, los neumáticos recauchutados, la soja para siembra, los artículos de caucho vulcanizado, las correas transportadoras y de transmisión y los asientos para aeronaves y vehículos de motor.
Por contra, se añaden a esa misma lista de productos el café soluble, determinados derivados del aceite de palma y las lenguas de bovino congeladas.
Bruselas ha aclarado, no obstante, que esta actualización «no altera la lista de materias primas» cubiertas por la ley, sino que se actualiza la lista de artículos derivados de estas.
“Con este paquete, proporcionamos la claridad y la previsibilidad que las empresas, los Estados miembros y nuestros socios internacionales necesitan para prepararse para la aplicación del reglamento de la UE sobre la deforestación a finales de 2026″, subrayó la comisaria de Medioambiente, Jessika Rosswal.
El reglamento contra la deforestación importada busca impedir que el consumo europeo, responsable de un 10 % de la deforestación mundial, siga contribuyendo a la destrucción de bosques en terceros países y también dentro de la UE pues la normativa es idéntica dentro del mercado comunitario.
Para ello, obliga a las empresas que introducen en el mercado comunitario cacao, café, soja, aceite de palma, madera, caucho o ganado a demostrar, mediante sistemas de trazabilidad y geolocalización, que no proceden de terrenos deforestados o degradados.
Desde su aprobación, sin embargo, el reglamento ha sido objeto de críticas por parte de empresas y de países productores -como Brasil, Paraguay, Estados Unidos, Malasia o Indonesia- que alertaban de su complejidad y de los costes de cumplimiento y, en el ámbito político, ha sido criticada por las formaciones de ultraderecha y de centroderecha.
Todo ello llevó a Bruselas a introducir ya una serie de flexibilidades, como el aplazamiento de su entrada en aplicación hasta diciembre de 2026 para grandes empresas y junio de 2027 para pequeñas, así como la simplificación de las obligaciones para micro y pequeños operadores primarios.
