Madrid, 18 jun (EFE).- Si Cabo Verde representa el fútbol de la diáspora con futbolistas repartidos por Portugal, Francia, Bélgica o Países Bajos, Arabia Saudí aparece en el extremo opuesto del mapa. El segundo rival de España en el Mundial sigue defendiendo una fórmula casi irrepetible en el fútbol moderno: 25 de sus 26 internacionales juegan en la liga de su país.
Sólo uno escapa a esa norma. Sólo uno ha cruzado la frontera. Saud Abdulhamid, lateral derecho del Lens francés, rompe una tradición que acompaña a Arabia Saudí desde su estreno mundialista en Estados Unidos 1994.
España se encontrará en su segundo partido del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con una selección antagónica a la de Cabo Verde, capaz de arrancar un inesperado empate sin goles al equipo de Luis de la Fuente. Si el conjunto africano está formado íntegramente por futbolistas que desarrollan su carrera lejos de casa, Arabia Saudí sigue apostando casi exclusivamente por el producto nacional.
La excepción saudí

Abdulhamid, titular indiscutible para Georgios Donis, es una excepción también desde el punto de vista histórico. En los siete Mundiales que ha disputado Arabia Saudí, nunca había existido un caso semejante. Ningún jugador había acudido a una Copa del Mundo perteneciendo a un club extranjero.
Sólo Rusia 2018 ofrece un pequeño matiz. Aquel año, gracias al acuerdo alcanzado entre LaLiga y la federación saudí, tres internacionales desembarcaron temporalmente en España para ganar experiencia antes del torneo: Salem Al-Dawsari, Fahad Al-Muwallad y Yahya Al-Shehri.
Los tres llegaron cedidos desde sus respectivos clubes saudíes. Al-Dawsari disputó unos minutos con el Villarreal en un encuentro frente al Real Madrid; Al-Muwallad participó brevemente con el Levante ante Leganés y Celta; y Al-Shehri ni siquiera llegó a debutar con el Leganés. Más que una verdadera emigración futbolística, fue una estancia de estudios acelerada.
Por eso Abdulhamid ocupa un lugar aparte. Es un ‘rara avis’ dentro del ecosistema saudí. Desde el debut mundialista de Estados Unidos 1994, un total de 95 futbolistas diferentes han vestido la camiseta de Arabia Saudí en las fases finales. De todos ellos, sólo Abdulhamid ha llegado a una Copa del Mundo con contrato en un club extranjero.
Su historia comenzó en las categorías inferiores del Al-Ittihad. Debutó con el primer equipo en 2018 y pronto llamó la atención por un perfil poco habitual: un lateral veloz, agresivo en la presión y con vocación ofensiva. El salto definitivo llegó en 2022, cuando fichó por el Al-Hilal, el gigante del fútbol saudí.
Allí ganó ligas, copas y supercopas y se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del campeonato. En agosto de 2024 llegó el paso que nadie había dado antes. El Roma pagó 2,5 millones de euros por su fichaje y Abdulhamid se convirtió en el primer futbolista saudí que llegaba a la Serie A.
El salto a Europa
El impacto fue enorme. Durante décadas, incluso los mejores jugadores del país habían desarrollado toda su carrera dentro de las fronteras saudíes. En Italia no encontró demasiados minutos, pero sí espacio para seguir haciendo historia: fue el primer saudí en disputar una competición europea y también el primero en marcar un gol continental, cuando vio puerta ante el Braga en la Liga Europa.
En busca de continuidad salió cedido al Lens en 2025. Francia le ofreció lo que Roma no pudo darle. Allí encontró regularidad (31 encuentros, tres tantos y siete asistencias), marcó el primer gol de un futbolista saudí en la Ligue 1 y acabó convenciendo al club francés, que ejecutó la opción de compra y formalizó su incorporación definitiva en junio de 2026.
Ese es el recorrido del único internacional saudí con una experiencia sólida lejos de su país. Si Luis de la Fuente mantiene a Gavi por la izquierda, Abdulhamid tendrá la misión de perseguir al centrocampista azulgrana y de contener las incorporaciones de Marc Cucurella. Ya superó con nota un examen exigente frente a Uruguay.
Pero más allá de ese duelo particular, Abdulhamid representa algo más. Es la excepción que confirma una regla que Arabia Saudí sigue defendiendo contra la corriente del fútbol global.
Mientras casi todas las selecciones buscan talento por el mundo, los saudíes continúan mirándose a sí mismos. Y en medio de ese modelo cerrado, el lateral del Lens aparece como una rareza: el único puente entre la poderosa liga saudí y el escaparate europeo. EFE
Juan José Lahuerta
