Nueva York, 8 jul (EFE).- La ciudad de Boston (Massachusetts) y su sistema de escuelas públicas demandaron este miércoles a varias grandes plataformas de redes sociales, entre ellas Meta, Snap, TikTok y YouTube, a las que acusan de perjudicar la salud mental de los menores de edad, sumándose así a un litigio nacional respaldado por más de 1.500 distritos escolares.
De acuerdo con un comunicado con el que la alcaldesa de la ciudad, Michelle Wu, anuncia la demanda en el tribunal federal del Distrito Norte de California, estas plataformas se dirigen deliberadamente a menores con funciones diseñadas para generar adicción y que perjudican su salud mental.
La demanda busca responsabilizar a las redes sociales, a las que acusa de conducta «negligente. También les exige que eliminen sus funciones «adictivas» y que compensen a la ciudad por el apoyo en salud mental que necesitan sus estudiantes.
Agregan que estas plataformas diseñaron funciones adictivas, como las notificaciones constantes y algoritmos dirigidos, para mantener a los jóvenes enganchados.
Además, la verificación de edad «inadecuada» ha facilitado que los menores accedan a estas plataformas con poca protección. Como resultado de ello, una generación de jóvenes se enfrenta a crisis de salud mental, indica la demanda.
Boston reclama que durante la última década sus escuelas públicas han observado un aumento significativo en las necesidades de salud mental de sus estudiantes, directamente relacionadas con el uso de las redes sociales.
Cita como referencia un informe del 2024 de la Comisión de Salud de la ciudad que mostró que en 2021, el 44 % de los estudiantes de secundaria reportaron tristeza persistente, frente al 27 % en 2015.
También señala al tribunal que para poder satisfacer estas necesidades, las escuelas han tenido que aumentar sus recursos de trabajadores sociales y sicólogos.
«Las empresas de redes sociales tienen pruebas del daño que causan a nuestros niños al diseñar plataformas que los mantienen enganchados a un desplazamiento interminable y monetizar su interacción a costa de su salud mental», indicó Wu en el comunicado.
«Hoy dejamos claro que las empresas de redes sociales deben poner fin a las prácticas abusivas y rendir cuentas conforme a las normas básicas de protección infantil», afirmó la alcaldesa de Boston.
En paralelo, la legislatura de Massachusetts estudia medidas para limitar el acceso de los menores a las redes sociales, incluida una propuesta que impediría su uso a menores de 14 años y requeriría autorización parental para adolescentes de 14 y 15. EFE
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