Redacción: Samantha Lugo
Fotografías cortesía de Nallely Guerrero
Hace apenas dos años, Nallely Guadalupe Guerrero Tovar despertó en una cama de hospital sin poder mover la parte inferior de su cuerpo y escuchando una noticia que cambiaría su vida para siempre: existía la posibilidad de que nunca volviera a caminar.
Pero la vida suele recompensar a quienes se niegan a rendirse. Hoy, esa misma joven es la ganadora del Alfred A. King Chairman’s Award, máximo reconocimiento del programa de becas Neal Kocurek de St. David’s Foundation, el cual distingue a estudiantes excepcionales por sus logros académicos, su liderazgo y su compromiso con la comunidad, valores que Nallely ha demostrado incluso en medio de la adversidad.

Ahora, podrá continuar sus estudios universitarios en St. Edward’s University y acercarse a la profesión que nació de su propia experiencia de recuperación: la terapia física.
“Este reconocimiento significa muchísimo para mí. Representa que todo el esfuerzo, el dolor y las dificultades que enfrenté han valido la pena”, dice Nallely.
Sueños Grandes
Nacida y criada en Austin, Nallely creció siendo la mayor de cuatro hermanos en una familia que siempre le inculcó el valor del esfuerzo y la educación. “Cuando era niña, mis metas eran sencillas pero grandes. Quería tener éxito para poder ayudar a mi familia”, recuerda.
Con esa motivación, se convirtió en una de las pocas estudiantes de su escuela que cursaba simultáneamente la preparatoria y materias universitarias en Austin Community College.
El Accidente
El 22 de enero de 2024, todo cambió.
Mientras se dirigía a la escuela junto a su madre y su hermanito de cuatro meses, sufrió un grave accidente automovilístico. Las lesiones fueron severas: daño cerebral traumático, lesión en la médula espinal, múltiples fracturas y complicaciones respiratorias.
“Me sentía triste, herida y asustada. Escuchar que quizá nunca volvería a caminar ni a ser independiente fue devastador”, dice.

Durante semanas permaneció hospitalizada y tuvo que reaprender desde cero tareas tan simples como sentarse, ponerse de pie o dar algunos pasos.
Volver Caminar
La recuperación fue física y emocionalmente agotadora. “La parte más difícil fue vencer los pensamientos negativos”. Sin embargo, se negó a aceptar que aquel diagnóstico definiese su futuro.
El momento que marcó un antes y un después llegó cuando logró caminar utilizando una andadera. “Ese momento me demostró que era capaz de lograr cosas que parecían imposibles”.
Hoy, puede correr.
Nuevo Propósito
Durante su recuperación, Nallely descubrió la profesión a la que quiere dedicar su vida. Inspirada por los terapeutas que la ayudaron a recuperar su movilidad, decidió estudiar Terapia Física.
“Quiero convertirme en una profesional capaz de brindar a otros la misma esperanza, apoyo y motivación que yo recibí durante mi recuperación”, asegura.

Rompiendo Barreras
Este año se graduó de LBJ Early College High School obteniendo simultáneamente su diploma de preparatoria y un título asociado de Austin Community College. Ahora será la primera persona de su familia en asistir a la universidad. “Mis padres han trabajado duro y han hecho grandes sacrificios para brindarme oportunidades que ellos no tuvieron”.
La beca Neal Kocurek representa la oportunidad de continuar ese camino sin que las dificultades económicas se conviertan en un obstáculo más.
La joven que un día escuchó que quizá nunca volvería a caminar ahora avanza hacia su futuro con una misión clara: ayudar a otros a levantarse, tal como ella lo hizo.
