InicioEntérateEl misterio de las ballenas jorobadas del mar Arábigo: 70.000 años en...

El misterio de las ballenas jorobadas del mar Arábigo: 70.000 años en una franja costera

Redacción Ciencia, 19 jun (EFE).- Un equipo de científicos ha desvelado uno de los grandes enigmas de la biología marina: el comportamiento de las ballenas jorobadas del mar Arábigo que, a diferencia de otras poblaciones, no realizan migraciones estacionales a través de los océanos. Llevan 70.000 años asentadas en una franja costera muy restringida.

Los resultados de la investigación, publicados este viernes en la revista científica Frontiers in Marine Science, son el resultado de años de seguimiento por satélite a estas ballenas que se encuentran en peligro de extinción. El trabajo ha sido dirigido por Andrew Willson (Future Seas Global SPC) y la Autoridad Ambiental de Omán.

«En algún momento de su historia, estas ballenas se adaptaron con éxito a un cambio radical en su entorno y estrategia de alimentación», explica Willson, en referencia a un fenómeno que desafía la comprensión actual de la ecología marina.

Un hogar de apenas 400 kilómetros

Estudios previos sugieren que las ballenas jorobadas asiáticas se separaron de las poblaciones de ballenas jorobadas del hemisferio sur hace unos 70.000 años pero, a diferencia de sus parientes, las ballenas jorobadas asiáticas suelen desplazarse únicamente por las aguas del mar Arábigo.

«Esto supone un desafío fundamental para nuestra comprensión de la ecología de las ballenas jorobadas. En algún momento de su historia, las ballenas jorobadas asiáticas se adaptaron con éxito a un cambio radical en su entorno y estrategia de alimentación», comenta Willson.

A través del uso de 14 etiquetas satelitales para monitorizar las inmersiones de las ballenas en dos puntos clave de la costa omaní: la bahía de Hallaniyat y el golfo de Masirah, que durante una media de 53 días enviaron algo más de 1.800 ubicaciones de las ballenas etiquetadas.

El seguimiento reveló que el golfo de Masirah es el santuario principal de la especie, donde se concentraron el 57 % de las localizaciones registradas. Los datos, que demuestran una fidelidad extrema al sitio, reflejan que los cetáceos apenas se desplazan en un radio de 400 kilómetros.

Los autores creen que la razón de este sedentarismo son los monzones del mar Arábigo, que generan un afloramiento de nutrientes tan rico que permite a las ballenas alimentarse de sardinas y krill durante todo el año sin necesidad de abandonar la región.

‘Luban’: la ballena con un patrón diferente

El hallazgo más sorprendente del estudio lo protagonizó una sola hembra bautizada como Luban (nombre árabe que hace referencia al incienso). Rompiendo el patrón de su comunidad, Luban cruzó el mar Arábigo en un viaje inédito de ida y vuelta de 7.000 kilómetros hasta las costas de Goa, en el oeste de la India.

Este viaje de un mes supone la primera evidencia directa de una ballena jorobada cruzando este mar, lo que sugiere la existencia de otros hábitats críticos y zonas de reproducción hasta ahora desconocidas para la ciencia.

Luban ya ha sido avistada de regreso a salvo en Omán, «un alivio, dada la limitada población» de estas ballenas, subraya Willson.

Una carrera contra el tiempo y el clima

Con una población estimada de poco más de 80 individuos, esta comunidad se encuentra en peligro crítico de extinción.

El equipo de investigadores espera que su trabajo ayude a proteger a esta pequeña y aislada población de ballenas que se enfrenta a los impactos del cambio climático y la actividad humana (regular las actividades pesqueras y el tráfico marítimo en la zona).

«Las comunidades pesqueras costeras de Omán han venerado y respetado a estas ballenas durante muchas generaciones», sostitene Aida Al Jabri, experta marina que colabora con la Autoridad Ambiental de Omán en el estudio.

«Para las sociedades de esta región, que se modernizan rápidamente, este estudio visibiliza aún más a estas ballenas. Esto es fundamental para su conservación», apunta Al Jabri.

Por su parte, Suaad Al Harthi, directora de la Sociedad Ambiental de Omán, concluye que la capacidad de adaptación que demostraron hace miles de años será su mejor baza frente a la actual amenaza del cambio climático.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments