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0-1. Iniesta y Casillas guiaron a España a la cima del mundo en Sudáfrica 2010

Madrid, 19 jul (EFE).- Un disparo cruzado de Andrés Iniesta a cuatro minutos del final de la prórroga y dos intervenciones milagrosas de Iker Casillas guiaron a la hasta ahora mejor España de todos los tiempos a su primer y, por ahora, único título mundial con un triunfo agónico, emocionante, vibrante, sobre la selección de Holanda (1-0) en la final disputada en el estadio Soccer City de Johannesburgo.

El remate del mago barcelonista permitió a la Roja hollar la cima del Everest futbolístico. Tras 80 años de frustraciones, disgustos y decepciones por fin el conjunto español encontró el camino de la gloria futbolística.

Y lo hizo a su manera, con su brillante juego combinativo que lideraban Xavi Hernández e Iniesta, el equilibrio que otorgaban Sergio Busquets y Xabi Alonso, la firmeza atrás, la pegada en ataque y las actuaciones del ‘santo’ Casillas. Todo lo contrario que el conjunto de Bert van Marwijk, que el día que también quería acabar con su maleficio en las finales de una Copa del Mundo se manejó a contraestilo y se empleó con una dureza inusitada.

España llegaba al coliseo erigido en las afueras de Johannesburgo, a la gran final del primer Mundial en territorio africano, con la convicción de ser el mejor equipo del momento que había superado momentos críticos como la derrota en su estreno ante Suiza (0-1) o la parada salvadora de Iker Casillas en cuartos al penalti lanzado por el paraguayo Óscar Cardozo.

Los goles de David Villa y el tanto de Carles Puyol en la semifinal ante Alemania, en el mejor partido del torneo, completaron el acceso del cuadro español, en tanto que Holanda había completado también un Mundial muy sobrio con una andadura intachable en la que había dejado por el amino a Eslovaquia, Brasil y Uruguay.

La actuación estelar de la cantante Shakira y su ‘Waka Waka’ y la aparición de Nelson Mandela alumbraron los prolegómenos en la fría noche sudafricana y animaron unas gradas en las que predominaba el color ‘oranje’ neerlandés sobre el rojo español, pero cuando se puso el balón en juego se comprobó que los pupilos de Van Marwijk querían dar al encuentro un tinte marrón al embarrar las acciones.

Su fútbol rácano pretendía frenar a una España asumió de salida su rol dominador. Llevó las riendas, quizá hasta más de lo esperado ante un rival que prácticamente no quiso. El cuadro ‘oranje’, al más alejado de los postulados históricos de la ‘Naranja Mecánica’, se dedicó a destruir de manera exagerada, hasta de forma excesivamente brusca para jugadores que se caracterizaban por su calidad.

Holanda se salió con la suya. Frenó el juego de España, en la que Pedro Rodríguez volvió a formar parte del once inicial tras su magnífica semifinal y los problemas físicos de Fernando Torres. El primer cuarto de hora fue alentador para la ‘Roja’, que mandó con autoridad y tuvo, en doce minutos, tres claras ocasiones para abrir el marcador, dos de Sergio Ramos y una de Villa.

No encontraron el destino y los de Van Marwijk consiguieron frenar la avalancha de fútbol que se les venía encima cortando el juego constantemente aún a costa de tarjetas que pudieron convertirse, sobre todo una patada de Nigel de Jong en el pecho de Xabi Alonso, en rojas.

Holanda tan solo tenía el recurso de los intentos de internada de Robben y la movilidad de Wesley Sneijder, pero le bastaba para ahogar, con el duro trabajo de contención, y secar la fábrica del fútbol español, dificultar la visión de Xavi y las maniobras de Iniesta pese a la movilidad de Pedro y el desgaste delante de Villa.

Las constantes interrupciones acabaron ofreciendo una primera mitad hasta fea, que se cerró con dos ocasiones de Holanda, en un remate fallido de Mathijsen y en un disparo de Robben que sacó Casillas junto a su palo izquierdo.

Hubiera sido un premio demasiado grande para una timorata Holanda y un castigo exagerado para una España que a partir del cuarto de hora no pudo huir de la trampa de su rival, que continuó por los mismos derroteros tras el descanso.

No podía haber fluidez ni continuidad. A la escasez de ideas se le añadía que el partido estaba más tiempo parado que en juego. Y estuvo a punto de aprovecharlo a los 60 minutos Holanda en un balón con el que se hizo Sneijder en el centro del campo, envió en profundidad a Robben, que se quedó solo ante Iker Casillas, pero el guardameta del Real Madrid volvió a convertirse en un ‘santo’ al sacar el remate de su ex compañero.

Para entonces ya había saltado al campo Jesús Navas en lugar de Pedro. El extremo diestro del Sevilla no tardó en hacerse notar y provocó en una internada una clamorosa ocasión de David Villa, cuyo disparo a gol lo salvó Heitinga.

Se mascaba la tensión. En cualquier momento se podía desnivelar la balanza en uno y otro lado, aunque volvió a ser España, con un remate en solitario de Sergio Ramos que se le marchó alto, la que tuvo su gran opción.

Holanda pareció acusar el tremendo desgaste y se replegó atrás ante el acoso del conjunto de Del Bosque comenzaba a ejercer de manera insistente, pero los tulipanes no estaban muertos. Disponían de una contra letal y Robben de nuevo se plantó ante Iker. El resultado el mismo de antes. El capitán español le arrebató el balón y evitó el gol.

España, pese a la entrada de Cesc Fábregas, no fue capaz de encontrar la dinámica mínima para desbordar nuevamente a un equipo bien plantado atrás como el de Van Marwijk que desesperó a los Xavi, Iniesta y compañía y mandó la final a la prórroga, en la que el conjunto tuvo sus opciones.

No hubo acierto y cuando todo parecía conducir la resolución a los penaltis, pese a estar España con un hombre más por expulsión por doble amarilla de John Heitinga (m.109), llegó el momento de la verdad, el mítico minuto 116. La jugada de la gloria española, con intervención decisiva de tres futbolistas que comenzaron el partido en el banquillo. Carles Puyol se hizo con un balón en defensa, y entre Jesús Navas, Iniesta, Cesc Fábregas y Fernando Torres el esférico acabó llegando al ‘mago de Fuentealbilla’, quien, en posición correcta, lo controló y batió a Maarten Stekelenburg con un poderoso disparo cruzado.

Iniesta, que dedicó eufórico su tanto al fallecido Dani Jarque, aseguró que en el momento de recibir el pase de Cesc sintió el silencio. «Se para todo y solo estábamos yo y el balón. Como cuando ves una imagen en cámara lenta. Para mí fue así. Es difícil escuchar el silencio, pero yo en ese momento escuché el silencio y sabía que ese balón iba dentro», relató después el barcelonista.

Quedaban cuatro minutos, más la prolongación, pero Holanda, sin capacidad, perdida en la destrucción, fue incapaz de arrebatar la gloria a una España que fue sin discusión mejor y se proclamó más que digna campeona del mundo.

La ‘Roja’, que había sido campeona de Europa en 2008 ante Viena con su triunfo ante Alemania (1-0) con gol de Fernando Torres, se coronó en el Soccer City de Johannesburgo como el mejor equipo del momento y rubricó una etapa de ensueño.

Todo un premio a una generación grandiosa, inolvidable, que llevó al fútbol español a la excelencia y a las más altas cotas, y todo un castigo para una selección holandesa que distó notablemente de la imagen mostrada hasta esta final y que no fue digna heredera de aquellas generaciones grandes que lideraron Johan Cruyff y Marco van Basten, y cayó en su tercera final de un Mundial tras la de Alemania’74 y Argentina’78.

Ficha técnica:

0 – Holanda: Stekelenburg; Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Van Bronckhorst (Braafheid, m.105); Van Bommel, De Jong (Van der Vaart, m.99); Robben, Sneijder, Kuyt (Elia, m.71); y Van Persie.

1 – España: Iker Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Busquets, Xabi Alonso (Cesc, m.87), Pedro (Navas, m.60), Xavi, Iniesta y Villa (Fernando Torres, m.105).

Goles: 0-1, M.116: Iniesta culmina con un potente disparo cruzado un envío de Cesc.

Árbitro: Howard Webb (GBR). Expulsó por doble amonestación a Heitinga (m.109). Amonestó a Van Persie (m.15), Puyol (m.17), Van Bommel (m.22), Sergio Ramos (m.23), De Jong (m.28), Van Bronckhorst (m.54), Capdevila (m.67), Robben (m.84), Van der Wiel (m.111), Mathijsen (m.117), Iniesta (m.116) y Xavi (m.121).

Incidencias: Final del Mundial de Sudáfrica 2010 disputada en el estadio Soccer City de Johannesburgo ante 84.490 espectadores. Asistieron, entre otras personalidades, la Reina Sofía, los Príncipes de Asturias, los Príncipes de Holanda, Jan Peter Balkenende, primer ministro holandés, Jakob Zuma, presidente de Sudáfrica, presidentes de varios países africanos, Joseph Blatter, presidente de la FIFA, Jacques Rogge, presidente del COI, Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz, el Príncipe Alberto de Mónaco, Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, deportistas como Rafa Nadal y Pau Gasol, el tenor Plácido Domingo, y grandes figuras del fútbol como Fabio Cannavaro, Marcel Desailly, Lothar Matthaeus, George Weah y Roger Milla. Antes de iniciarse el partido la temperatura era de 14 grados, había una humedad del 34 por ciento y una velocidad del viento de 5 metros por segundo. Luego bajó notablemente.

José Antonio Pascual

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