Voluntarios que valen oro

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La Misión de las escuelas católicas de la Diócesis de Charlotte es proclamar la Buena Nueva del Evangelio, otorgar un programa religioso y académico que permita a cada estudiante desarrollarse espiritual, intelectual, emocional, física y socialmente. Así estarán preparados para vivir y servir en una sociedad cambiante como ciudadanos respetuosos y responsables”.

Si hay algo que las escuelas no pueden comprar y va más allá de cualquier presupuesto es el trabajo necesario e incansable que realizan los padres, madres, hermanos, abuelos o tíos que aceptan ayudar a sus estudiantes, maestros y empleados en las escuelas. 

Esa energía que los voluntarios inyectan y el tiempo que invierten para ello es lo que hace la diferencia en la vida del estudiante y el éxito del plantel al que asisten.

Al participar en las actividades de la escuela de su hijo, no solo le demuestran el interés por su educación, sino que además le enseñan el valor que tiene ayudar y servir. 

Al colaborar en las distintas actividades de la escuela, las familias voluntarias pueden conocer de cerca cómo funciona la escuela y entablar una conversación más cercana con su hijo sobre las clases, actividades, profesores, etc.

Todas las escuelas tienen diferentes requisitos y políticas para el trabajo voluntario de los padres y familiares. Si desea ayudar, pregunte cuáles son las posiciones en las que puede colaborar según el tiempo que tenga. 

Hay actividades que ocupan muchas horas y otras que son solo ocasionales, como excursiones, kermeses y rifas.

Si no está seguro en qué área quisiera servir, explore primero diferentes posiciones y vea en cuál es más útil según sus capacidades. Lo importante es sentirse feliz de hacer el trabajo que se le encargue. 

Esté en contacto directo con los profesores y directores para no hacer nada fuera de las reglas establecidas. Es recomendable no dar un trato especial a su hijo(a). Recuerde que esta acción debe servir como ejemplo para su estudiante. 

Las escuelas no serían las mismas si no existieran los voluntarios. La Sra. María Viveros tiene a su niña en la escuela St. Michael en Gastonia. Ella opina que ser voluntaria la ayuda para estar al día con información sobre la escuela y eso lo puede transmitir a otras familias que aún no conocen de los beneficios que una escuela católica brinda a los niños. “En lo personal me siento muy satisfecha al ver el buen desempeño de mi hija, tanto académica como personal”.

Así que anímense, las escuelas necesitan de su talento, tiempo y tesoro. 

En las Escuelas Católicas abrimos las puertas a todos los padres y familiares voluntarios con alma de servicio. 

Las Escuelas católicas de la Diócesis de Charlotte no discriminan por raza, religión o etnicidad. Contamos con ayuda financiera. 

Las inscripciones comienzan
el 16 de Diciembre.

Informes:
www.Discovermacs.org
[email protected]