Violeta Moser concluye ciclo al frente de LAWA

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Con su dulce sonrisa y su hablar pausado, Violeta Moser (segunda de izq. a derecha) es uno de los principales bastiones de la integración cultural y educacional de los hispanos a la sociedad norteamericana./Foto cortesía.

Por Judith Barriga | [email protected]

Charlotte, NC.- Con diecinueve años de edad, la peruana Violeta Moser llegó a los Estados Unidos con la misma ilusión que cientos de estudiantes buscan en la organización bajo su dirección: continuar sus estudios universitarios.

“A causa de un golpe de estado, la educación en mi país era inestable. Mis padres decidieron enviarme a los Estados Unidos a continuar mis estudios”,  relató Moser, una de las más destacadas líderes de la comunidad latina en Charlotte.

Sin imaginar que esta visita la llevaría a conocer a su esposo y empezar una nueva vida, Moser dice que al igual que muchos latinos ha trabajado duro para lograr su exitosa carrera profesional, recordando las diferentes ciudades en las ha vivido y su primer trabajo en los Estados Unidos.

“Los primeros años en este país los viví entre New York y New Jersey, en donde obtuve mi primer trabajo en un restaurante de hamburguesas, después viví en Connecticut y Greenville, en Carolina del Norte y finalmente en Charlotte a donde llegué en 1992”,  recuenta su historia.

“Mi eterno agradecimiento a la comunidad por haber depositado la confianza en mí, por darme la oportunidad a lo cargo de camino en esta organización tan querida para mí, gracias por el apoyo moral que me ha dado para  liderar esta organización”.

Violeta Moser

Vocación de servicio

Buscando la reconexión  con sus raíces latinoamericanas, recién llegada a la Ciudad Reina, Moser encontró a la Coalición Latinoamericana y LAWA, en ese entonces conocida como La Asociación de Mujeres Latinoamericanas, en donde inició su carrera comunitaria como voluntaria hasta convertirse en  la presidenta de La Coalición,  directora ejecutiva de LAWA y pieza clave en grupos de integración y estudios del condado, consolidándose como una de los líderes latinas con más influencia en la ciudad.

“La década de los noventas marcó una fase muy importante para la comunidad y líderes latinos en Charlotte. El censo indicaba más de seis mil habitantes latinos en la ciudad, la necesidad iba más allá, sobre todo en las escuelas y con los padres”,  comenta Moser.

Durante los siguientes años, esta incansable mujer se enfocó en la demanda educativa entre las escuelas públicas y las familias recién llegadas a la ciudad, dedicándose completamente a la misión y visión de LAWA.

Su pasión, iniciativa e ideas la convirtieron en la primera empleada y directora ejecutiva de la organización.

Logros y satisfacciones

Bajo su directiva, LAWA ha reestructurado su forma de trabajo e integración con la comunidad. De solamente ofrecer becas universitarias, hoy en día la organización sirve a más de 100 estudiantes a través de sus programas de tutoría y aculturación como ‘Padres y Padrinos’ y ‘Danza por Diversidad’, además de organizar ferias y talleres informativos para el ingreso y registración a universidades.

A lo largo de su carrera, Moser ha sido galardonada por diversas organizaciones por su liderazgo y profesionalismo, sin embargo, la pionera comunitaria de la Ciudad Reina, dice que su mayor satisfacción durante su directiva en LAWA, además de ver el crecimiento de sus estudiantes, es el haber impulsado la transición de la organización de ser un asociación de mujeres a un grupo de profesionales mixto.

“La mayor satisfacción es ver los resultados y el apoyo de nuestra comunidad, darte cuenta después de los años, que los mismos estudiantes a los que les dedicaste tiempo, los que recibieron una beca, son los que ahora  apoyan con su tiempo y dinero a nuestras proyectos. Por eso era necesario el cambio del nombre y representar a todos los que contribuyen para hacer nuestra labor”, comenta Moser.

El fin de un ciclo

Después de más de veinte años al servicio de la comunidad de Charlotte, Violeta Moser dio a conocer su retiro de la dirección de LAWA.

“Creo que es momento de darle la oportunidad a alguien más. Yo empiezo una nueva etapa en mi vida personal y creo que LAWA también. Este es un trabajo que requiere de mucho tiempo, cariño y esfuerzo, más ahora con los cambios que ocurren tan rápido, LAWA necesita a alguien nuevo, creativo,  que pueda llegar a los ‘millenials’ y nuevas generaciones”, afirma.

A sus 62 años de edad, Violeta promete seguir su labor con la comunidad, recalcado la importancia de la pasión en su área de trabajo. Esta admirable líder aclara que este retiro,  además de permitirle disfrutar a sus nietos, le dará espacio para sentarse a leer un cuento con los niños de ‘Padres y Padrinos’, experiencia que por sus responsabilidades en la directiva no ha podido vivir.

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